“Fue la crónica de un remate frustrado anunciado”, según los protagonistas del episodio no hubo oferentes para la segunda terminal, ni sorpresa por ello.
“Fue la crónica de un remate frustrado anunciado”, según los protagonistas del episodio no hubo oferentes para la segunda terminal, ni sorpresa por ello.
En los ámbitos económicos y políticos se sabía perfectamente que el remate de la segunda terminal de contendores no tendría oferentes. Las condiciones de la ley vigente eran restrictivas e inhabilitaron esta instancia. Para el gobierno no fue una sorpresa, aunque si una remota posibilidad a agotar; y una instancia formal inevitable para evitar un retraso mayor. De alguna manera se entiende que la rigidez con que se legisló en el período pasado, incluyendo en la ley hasta los montos de los cánones, hacía que la legislación vigente fuera la limitante de una fluida oferta y competencia entre operadores interesados.
Otros factores coyunturales también sumaron algún problema. La crisis del mundo desarrollado hizo bajar el movimiento de contenedores y este remate se estaba haciendo en el momento en que recién comienza a recuperarse. El factor incertidumbre debió estar despejado; sin embargo no se quiso esperar.
El Ministro Enrique Pintado tenía muy clara esta situación y para él no fue una sorpresa. Lo importante para el país era cumplir la ley, hacer efectivo el remate, no dejar dudas respecto a la decisión política de que el gobierno hará una segunda terminal de contenedores y plantarse ante el mundo como un país serio y previsible.
Ahora se abre una nueva instancia en donde se analizarán las nuevas condiciones en que se hará el próximo remate. El Ministro Pintado explicó que se tomará el tiempo necesario para que todos los interesados opinen, se recoja la opinión del espectro político y luego se irá hacia una nueva instancia sin las rigideces y limitantes que la ley actual impone. Está claro que desde el gobierno se impulsará una modificación a la ley actual.
Para el gobierno lo que está claro es que Uruguay recuperará el grado inversor que perdió durante el gobierno de Jorge Batlle en el 2002, cuando la crisis financiera regional impactó nuestra economía, golpeada además por la aftosa “importada” de Argentina.
En el oficialismo hubo varias posiciones. Desde el MPP, hoy mayoría, se pusieron las condicionantes en la ley que hoy son cuestionadas por que provocaron la rigidez a la hora del remate. Sin embargo el MPP ha expresado un gran pragmatismo a la hora de tomar decisiones políticas una vez que su candidato, José Mujica, llegó a la primera magistratura.
Por parte de la ANP no hay ninguna duda de que se necesita una segunda terminal y esto fue afirmado por Gastón Silberman actual presidente de la ANP. Según Silberman esta es sólo una instancia, un paso más en el camino hacia una segunda terminal de contenedores, “interesados había pero no han concretado su oferta” afirmó.
La ley en cuestionamiento fue aprobada en julio de 2009 y ya el entonces presidente de la ANP, Fernando Puntigliano, había advertido que aumentar las exigencias podría llevar a un fracaso. El MPP insisitió con esas exigencias y logró que se incluyeran en el texto de la ley votada. Ahora el Ministro de Transporte y obras Públicas anunció la formación de una comisión integrada por la ANP, Economía y Transporte para analizar las razones que llevaron a que los operadores no participaran". Dijo Pintado: "Vamos a analizar qué hay que hacer para que la segunda terminal se haga realidad”. Desde Montecon, uno de los principales interesados en la segunda terminal se dijo que no está en juego que haya una segunda terminal porque sigue siendo necesaria.
Montecon se siente como el primer interesado de todos. Si plantea revisar el proyecto y el modelo de negocios. En la primer subasta de agosto del 2001 la base del remate fue de U$S 2 millones y el Estado obtuvo una oferta por U$S 17 millones, por parte de Katoen Natie. Aunque lo realmente importante como inversión es el plan de obras, estimado en unos 300 millones de dólares en este caso.
19/03/10
VISIÓN MARÍTIMA
