Monitoreo remoto: ¿bendición y maldición al mismo tiempo?

(FNM) Uno de los mayores constructores navales del mundo anunció recientemente que está colaborando con una consultoría de gestión global para diseñar lo que ellos llaman un “buque inteligente conectado”, que permitirá a los armadores administrar sus flotas y obtener mejoras operacionales y financieras a través de la aplicación de tecnologías digitales.

(FNM) Uno de los mayores constructores navales del mundo anunció recientemente que está colaborando con una consultoría de gestión global para diseñar lo que ellos llaman un “buque inteligente conectado”, que permitirá a los armadores administrar sus flotas y obtener mejoras operacionales y financieras a través de la aplicación de tecnologías digitales.

Utilizando una red de sensores instalada en los mismos barcos, los armadores podrán acceder a una amplia gama de detalles del viaje, incluidos posición, dirección y velocidad del buque, así como estado del tiempo, datos de las corrientes oceánicas y estado del equipamiento y la carga a bordo.  Mediante la aplicación de análisis en tiempo real, el personal podrá adoptar decisiones acerca de mantenimiento, planeamiento y otras funciones, en base a información fehaciente, lo que redundará en beneficio de la eficiencia.

Algunas navieras están también combinando tecnología con desarrollos analíticos en la creación de contenedores inteligentes. Estos permitirán monitorear y obtener información en tiempo real o casi real, sobre la carga –específicamente la temperatura de bienes sensibles empacados en unidades refrigeradas-, desde origen hasta destino en tierra o en el mar.  

Los contenedores “reefer” están equipados con dispositivos capaces de monitorear la temperatura y humedad, pero pueden también detectar elevados niveles de dióxido de carbono, así como golpes, vibraciones, ubicación y condiciones ambientales externas. Existe también la opción de agregar sensores en el interior de la carga empacada, de modo de monitorear la temperatura de la pulpa misma de algunos productos. Este flujo de datos podrá transmitirse a centros de control conducidos por personal capacitado para intervenir cuando la situación lo justifique, como por ejemplo ante una variación de la temperatura más allá de lo aceptable causada por mal funcionamiento de un equipo, error humano o siplemente por fallas de conexión del contenedor a bordo o en tierra.

Estos dispositivos permitirán una visibilidad sin precedentes sobre las condiciones de comercialización del creciente segmento de los bienes perecederos, incluidos  no solamente las frutas, vegetales, lácteos, flores y carne fresca o congelada, sino productos farmacéuticos y ciertas clases de productos químicos que requieren un ambiente controlado de transporte, frecuentemente con muy baja tolerancia a los cambios de temperatura.

El monitoreo remoto es una herramienta de mitigación de riesgo tanto para el cargador como para el consignatario, pero puede plantear una mayor responsabilidad para el transportista marítimo ante cualquier daño o pérdida de la carga, debido al mayor nivel atribuido en el cuidado, custodia y control.

Dado que los datos del envío podrían estar a disposición del cliente, estos podrían precisar cuándo, dónde y qué eventos ocurrieron, facilitando el procedimiento de reclamo y finalmente de restitución.  

Más aún, la capacidad unilateral de ajustar condiciones en forma remota, por ejemplo la temperatura, tanto por el transportista como por el cargador podría plantear una amenaza potencial a las buenas condiciones del envío.

A medida que los buques y contenedores se hacen más y más “inteligentes”, también podría incrementarse el riesgo de una brecha en la información. La conectividad podría hacer a los sistemas operativos de los buques más vulnerables a los “ciberataques”. Da la impresión de que estos avances tecnológicos plantean una dicotomía en términos de riesgos y beneficios. En tanto los dispositivos ofrecen beneficios tangibles, su conectividad inherente los tornan –tanto a los dispositivos como a los sistemas operativos del barco que aquellos monitorean o apoyan-, más vulnerables a los ciberataques. Esto obliga a considerar y ponderar adecuadamente la cuestión de los seguros contra este tipo de riesgos, en el diseño y uso de este tipo de desarrollos.

(Hellenic Shipping News. Adaptado al español por NUESTROMAR)

31/12/15

 

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio