Una recalada operativa de tres días cumplió en Punta Arenas el buque oceanográfico español Miguel Oliver, el más nuevo y moderno del mundo en investigación pesquera. El navío, de 70 metros de largo, llegó procedente de Perú, donde cumplió campañas y muestreos del fondo marino, para verificar la presencia de corales y estado de pesca.
Una recalada operativa de tres días cumplió en Punta Arenas el buque oceanográfico español Miguel Oliver, el más nuevo y moderno del mundo en investigación pesquera. El navío, de 70 metros de largo, llegó procedente de Perú, donde cumplió campañas y muestreos del fondo marino, para verificar la presencia de corales y estado de pesca.
José Luis Patiño, miembro de la dotación del barco, que comanda el capitán Luis Gago, señaló que en aquel periplo por el Pacífico pescaban tres veces al día para comprobar los sedimentos y aguas, viendo en qué estado se encuentra la biomasa pesquera.
La moderna nave cuenta con una tripulación de 22 personas, entre ellos seis científicos, geólogos del Instituto Oceanográfico de Madrid, de Málaga, Vigo y La Coruña. Luego de un período de descanso y reaprovisionamiento en Punta Arenas, trabajarán en aguas fuera de las 200 millas marítimas de Argentina (adonde operan los barcos españoles cuando no tienen licencia para Malvinas y para Argentina). Allí harán muestreos de fondo para cerrar el año.
El viernes zarparon hacia el Atlántico sur, y allí harán un trabajo en el sector de las islas Malvinas para luego llegar a Montevideo, Uruguay, el 21 ó 22 de noviembre. El barco luego cumplirá un período de para, permaneciendo en aquel puerto hasta el 20 de diciembre, adonde se hará el relevo de tripulación.
El Miguel Oliver es considerado uno de los buques oceanográficos más modernos del mundo, con equipos de sondas, navegadores y equipamiento de primera línea para los geólogos, con cartografía electrónica y un mapeo del fondo de cinco kilómetros a la redonda.
Además se ha convertido en una exitosa herramienta de cooperación internacional en materia pesquera, al permitir elaborar cartas de pesca de los caladeros de interés para las flotas comerciales.
Otro adelanto lo constituyen sus dos motores eléctricos propulsores de 1.000 KW cada uno, montados en tándem, lo que sumado a aislamientos especiales en todos sus compartimientos le confiere la condición de “buque silencioso”.
FUENTE: La Prensa Austral – Chile
31/10/07
VISION MARITIMA
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