La Facultad de Agricultura, Alimentos y Recursos Naturales de la Universidad de Missouri acaba de dar a conocer un revolucionario sistema para criar langostino blanco en forma sostenible.
La Facultad de Agricultura, Alimentos y Recursos Naturales de la Universidad de Missouri acaba de dar a conocer un revolucionario sistema para criar langostino blanco en forma sostenible.
Se trata de un sistema de producción desarrollado por el profesor de Gestión de Sistemas Agrícolas, David Brune, quien enfocó sus investigaciones en el cultivo de langostino blanco del Pacífico. La elección de esta especie se debe a que considera que es un producto de alto valor que puede criarse en un tiempo relativamente corto.
“Puedo criar langostinos aquí cada 120 días. Si produzco el equivalente de 25.000 libras por acre (0,4 hectáreas) de agua y obtengo USD 4 por libra, esto implica un flujo de caja de USD 100.000 por acre de agua cada 120 días”, dice Brune.”Esto no es la soja.”
El langostino blanco del Pacífico producido de esta manera tendrá que ser más caro para cubrir los costos de producción, pero Brune confía en que el público pagará sin problema un poco más a cambio de obtener un producto de primera calidad cultivado localmente y producido en forma sostenible.
El método de Brune hace pleno uso de fuentes sostenibles, ya que cree que incluso la industria acuícola es en sí misma insostenible debido a los métodos empleados.
“Hay sobrepesca en los océanos del mundo en casi todas las especies- señala, y agrega: “Casi toda la acuicultura a nivel internacional es en sí misma insostenible. La mayoría del langostino se cultiva en China, Indonesia y Tailandia, donde los productores usan como alimento harina elaborada con pescado silvestre y vierten los residuos procedentes de sus estanques en aguas costeras de Asia.”
El nuevo sistema de cultivo de langostino blanco utiliza microorganismos de crecimiento rápido, como algas y bacterias, para controlar la calidad del agua. Estos microorganismos eliminan el amoníaco del agua, y en el caso de las algas, también proporcionan oxígeno. El agua se mantiene en movimiento a una velocidad constante, lo que asegura que su calidad esa uniforme y permite mantener un buena densidad de cultivo.
Además, incluso estas algas se pueden reciclar luego de cosechadas, para obtener subproductos: fertilizantes, combustibles, metano y piensos.
“Sabemos que podemos criar langostinos y proveer productos del mar de forma sostenible y compatible con el ambiente, de manera que haya cero descarga”, explica Brune. “Esto no significa nada para nadie a menos que lo hagamos de manera rentable. Así que después de convertir esto en un éxito técnico, tengo que hacerlo para que los agricultores puedan darse el lujo de utilizarlo y vivir de ello. Ese es el objetivo final.”
El profesor Brune ahora está trabajando para lograr que su su método sea accesible a los agricultores y para mostrar el éxito técnico de su innovador sistema.
Por Gabriela Raffaele
03/09/13
FIS.COM
