La subsidiaria chilena de la minera de origen japonés Lumina Copper utilizará agua de la provincia de La Rioja para su proyecto Caserones, en el norte trasandino, donde se utilizarán hasta 2.000 litros de agua por segundo.
La subsidiaria chilena de la minera de origen japonés Lumina Copper utilizará agua de la provincia de La Rioja para su proyecto Caserones, en el norte trasandino, donde se utilizarán hasta 2.000 litros de agua por segundo.
El proyecto, emplazado en el Valle de Copiapó a 162 kilómetros al sureste de Tierra Amarilla, se encuentra a unos 15 kilómetros de la frontera chilena. Su titular, SCM Minera Lumina Copper Chile, es una empresa que pertenece a las firmas japonesas Pan Pacific Copper (75%) y a Mitsui Bussan Copper Investment (25%). Caserones comprende un depósito de cobre y molibdeno que, en pocos meses, será explotado a cielo abierto mediante un proceso combinado de producción de concentrados de cobre.
La decisión de utilizar los recursos hídricos argentinos fue avalada por el mismo gerente de Asuntos Externos y Comunicaciones de Lumina Copper Chile, Jaime Andrade, quien comunicó a El Debate que, “La empresa proveedora que tomó la iniciativa de traer agua desde Argentina a Chile y que, en su momento, se contactó con ellos, siguió adelante en sus negociaciones con la gobernación de La Rioja. Ellos han avanzado en la concesión del agua, en algunas evaluaciones técnicas y soluciones en ingeniería. Hoy uno podría decir que la solución -del punto de vista técnico y económico- está más trabajada que cuando nos aprobaron el estudio de impacto ambiental, hace dos años. Y puede ser que haya una mejor condición jurídica-política. Sería una solución espectacular para los problemas de escasez que tiene la región. Porque significaría que esa empresa podría proveer a la zona”.
En paralelo, Nelson Pizarro, CEO de la compañía minera, admitió en declaraciones al diario trasandino La Tercera que traer agua desde Argentina es la opción más interesante. “En su momento estudiamos esa alternativa, pero hoy es una posibilidad siempre que haya una compañía que cuente con los derechos para importar agua”, dijo.
Al parecer, y más allá de ciertas declaraciones un tanto ambiguas, la idea de la productora minera consiste en traer el recurso desde el río Salado, que se ubica muy cerca de la frontera binacional. Esa vía, explicó Pizarro durante las últimas semanas, demandará la construcción de una cañería de alrededor de 30 kilómetros de extensión. Pero para concretarla se requiere avanzar en la concesión del agua y “que haya una adecuado marco jurídico y político”, precisó el ejecutivo.
10/10/12
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