Merluza negra en cautiverio logra primeros desoves (Chile)

En un hecho sin precedentes, y luego de 60 meses de arduo trabajo, un equipo de científicos y técnicos de la Corporación de Educación La Araucana, sede Puerto Montt (Región de Los Lagos), logró los primeros desoves del bacalao de profundidad, a partir de peces silvestres mantenidos en cautiverio en estanques.

En un hecho sin precedentes, y luego de 60 meses de arduo trabajo, un equipo de científicos y técnicos de la Corporación de Educación La Araucana, sede Puerto Montt (Región de Los Lagos), logró los primeros desoves del bacalao de profundidad, a partir de peces silvestres mantenidos en cautiverio en estanques.

Dissostichus eleginoides – Merluza Negra.

“Haber logrado los primeros desoves de estos peces, constituye un hito de enorme trascendencia para impulsar la diversificación de la acuicultura chilena, quedando de manifiesto que el equipo avanza en la dirección correcta para lograr la producción de juveniles en cautiverio”, señaló a AQUA el biólogo marino Alberto Reyes, director del proyecto.

El profesional recordó que estos peces habitan a grandes profundidades, superando  incluso los 2.500 metros, de modo que “traerlos vivos a la superficie y mantenerlos en estaques implica un gran trabajo. Se debe minimizar al máximo las secuelas de la severa descompresión que sufren, situación que también limita su posterior sobrevivencia”, indicó.

Esta especie es conocida en los mercados internacionales como mero, patagonian toothfish y chileanseabass, principalmente, en donde posee un  atractivo valor comercial, sin embargo hasta ahora no se produce en sistemas de cultivo.

Los investigadores registraron el 19 de noviembre las primeras evidencias de desoves espontáneos de estos peces. Y,  unos días más tarde, se logró iniciar la incubación de las primeras ovas.

Con este primer desove, se cumple también la primera fase del proyecto, que consistió en conformar un plantel de reproductores, consiguiendo la aclimatación de los peces al cautiverio y su posterior acondicionamiento como reproductores hasta la obtención de ovas. “Esto fue posible con la captura de ejemplares silvestres vivos (juveniles y pre-reproductores), los que crecieron y engordaron en los estanques hasta alcanzar la talla de reproducción”, explicó Reyes.

Tras este logro, la segunda parte busca la producción de juveniles en cautiverio, etapa que obliga a superar los desafíos que imponen las fases de desarrollo embrionario, incubación y cultivos larvarios.

07/12/12

ACQUA CHILE

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