Entre los coletazos de los despidos de la SRL Pamar por la falta de merluza para procesar, una denuncia sin precedentes por depredación de merluza fue presentada ante la delegación local de Pesca por el delegado gremial de STIA Fabián Pacheco, en la misiva que también fue cursada al Concejo Deliberante acusa a la empresa Argenova de arrojar merluza perteneciente al by catch de los buques tangoneros a la basura, ya que se trata de una empresa que no realiza tareas de reproceso.
Entre los coletazos de los despidos de la SRL Pamar por la falta de merluza para procesar, una denuncia sin precedentes por depredación de merluza fue presentada ante la delegación local de Pesca por el delegado gremial de STIA Fabián Pacheco, en la misiva que también fue cursada al Concejo Deliberante acusa a la empresa Argenova de arrojar merluza perteneciente al by catch de los buques tangoneros a la basura, ya que se trata de una empresa que no realiza tareas de reproceso.
“Es merluza que según tenemos conocimiento está en buenas condiciones y no sabemos por qué la empresa la dejó en los contenedores a cielo abierto”, señaló el gremialista, acotando que la misma podría haber sido repartida entre las plantas que tienen dificultades con el cupo de merluza, “realmente nos da mucha bronca y queremos que se aclare esta situación porque la empresa argumenta que tuvo un escape de amoníaco, pero resulta si eso es verdad que eso sucedió no se entiende como el langostino que también estaba en las cámaras no sufrió ningún dañó y se exportó sin ningún tipo de problemas”, remarcó.
Pacheco argumenta que la merluza arrojada en contenedores a cielo abierto bien podría ser procesada por fileteros que actualmente se encuentran en una situación crítica por falta de materia prima.
Por su parte, fuentes de SENASA señalaron que la cantidad de merluza que la empresa arrojó a los contenedores son 3 mil kilos corte HG, “se hicieron análisis que dieron que la materia prima analizada no era apta para consumo y debió ser decomisada luego de que se le efectuaron pruebas”, dijeron.
En cuanto al langostino, empleados del SENASA que pidieron absoluta reserva confiaron que parte de ese langostino espera la contraprueba para descartar que el mismo no haya sufrido ningún tipo de anomalías, “son pruebas que en muchos casos pueden tardar hasta 3 meses”, dijeron desde ese organismo de control.
Cabe acotar que Argenova sufrió dos escapes de amoníaco, uno en abril y el otro el 20 de julio en ocasión del siniestro a las plantas perpetrado por los marineros.
19/11/07
PESCA & PUERTOS
