Mercantes del futuro: ¿de plástico y operados en forma remota?

Mercantes del futuro: ¿de plástico y operados en forma remota?

(FNM) Figuras top del mundo naviero reflexionaron sobre los cambios esperables en el sector para la próximas décadas. Lo hicieron el jueves 9 en Londres, durante un encuentro organizado por Lloyd´s List, orientado a debatir estrategias para la recuperación de la actividad naviera.

(FNM) Figuras top del mundo naviero reflexionaron sobre los cambios esperables en el sector para la próximas décadas. Lo hicieron el jueves 9 en Londres, durante un encuentro organizado por Lloyd´s List, orientado a debatir estrategias para la recuperación de la actividad naviera.

Para algunos de ellos, los barcos se verán muy diferentes en los próximos 20 a 30 años, merced a una extendida utilización de materiales alternativos en su construcción, y a los grandes avances en la automatización, que hará de los buques operados a control remoto, una simple cuestión de tiempo.

Gerry Wang, director ejecutivo de Seaspan llamó la atención sobre el uso de materiales compuestos en aeronaves, y recordó que un barco tiene que transportar su propio peso sin que ello genere ningún ingreso al armador. Wang contó que estimuló a su hijo a estudiar ciencia de materiales, augurándole que si llegara a encontrar una manera factible de liberarse del acero como material de construcción de barcos, se convertiría en multimillonario. 

El vicepresidente del área marina de innovación de Rolls-Royce, Oskar Levander, sostuvo que los cambios serán inevitables durante los próximos diez o veinte años, aunque no se producirán en un único salto incremental, sino paso por paso. El meteórico incremento del costo de los combustibles promueve la búsqueda de ideas innovadoras. Estas incluyen desarrollos para el aprovechamiento de la energía eólica, y también la de las olas.

Hacia el final de su intervención, Levander recalcó la necesidad de un mayor nivel de automatización y, tal vez incluso, del control remoto de los buques.

Ante una apreciación de Wang en el sentido de que eso podría resultar desastroso, Levander respondió que resulta esencial considerarlo, dadas las crecientes dificultades para conseguir tripulaciones.

Sostuvo que en la actualidad la mayor parte de la tarea de un capitán se ha reducido a “empujar el lápiz”, por lo que sería mucho mejor para el mismo capitán, operar simultáneamente diez barcos en forma remota. Otros tripulantes podrían también trabajar ocho horas diarias en oficinas en tierra, y volver a sus casas y a sus familias todos los días, agregó. Ni qué decir –sostuvo- de las ventajas de evitarles a las personas la necesidad de soportar las espantosas condiciones del mal tiempo en alta mar, condición en las que además, las cámaras son mejores que el ojo humano.

El ejecutivo remarcó que los vehículos operados por control remoto ya constituyen un lugar común en el trabajo submarino, y que no hay razón para que buques sencillos, tales como transbordadores que se dedican a cruzar ríos, no puedan ser operados en forma remota.

El presidente de la Asociación Internacional de Sociedades de Clasificación, Tom Boardley, señaló que si bien la tecnología ha aliviado a los pilotos de aeronaves de la necesidad de desarrollar las rutinas de navegación, los pasajeros se sienten más seguros con la presencia de un ser humano en la cabina de su avión.

Levander aceptó, con relación al punto, que la cuestión no se limita solamente a las posibilidades técnicas, sino a su aceptación social. Y argumentó seguidamente, que la automatización no significa necesariamente remover el elemento humano. (David Osler, Lloyds List)

17/05/13

FUNDACIÓN NUESTROMAR

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