Los desembarques de hubbsi en todos los puertos marítimos se redujeron en un 24%, más de 12 mil toneladas entre enero y marzo, según datos oficiales de la estadística que maneja la DNCP. Mar del Plata parece ajena a la crisis.
Los desembarques de hubbsi en todos los puertos marítimos se redujeron en un 24%, más de 12 mil toneladas entre enero y marzo, según datos oficiales de la estadística que maneja la DNCP. Mar del Plata parece ajena a la crisis.
La regularidad que exhibían los desembarques de merluza y que se distinguían entre los vaivenes de otros recursos pesqueros, asoma al menos resquebrajada en este inicio de temporada.
De acuerdo a cifras oficiales que publica la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera (DNCP) de la Subsecretaría de Pesca, entre enero y marzo de este año se descargaron en todos los puertos marítimos 41.509 toneladas de hubbsi. En el mismo período, pero del año anterior, la cifra alcanzó las 53.107 toneladas.
Por el momento la caída abrupta no se siente en Mar del Plata, donde los desembarques han mostrado un nivel similar a los registrados en el trimestre pasado, en el orden de las 25 mil toneladas.
Si la sequía que evidencian los puertos patagónicos alcanzara a la estación marítima local, pondría en jaque a toda una industria pesquera que ha dependido exclusivamente de la pesquería de merluza; en principio, a partir de las complicidades de un grupo de empresas armadoras locales con funcionarios menemistas para ‘truchar’ permisos de pesca y aumentar exponencialmente la explotación del recurso.
Más acá en el tiempo, con la llegada del reparto de cuotas individuales, las ventajas del modelo marplatense posibilitaron que aumentara la flota con permisos legales para obtener las mejores porciones.
En la actualidad el representante de Buenos Aires en el Consejo Federal Pesquero, Horacio Tettamanti, se ha jactado en algún discurso público que el 70 por ciento de la merluza que se pescó en los últimos dos años se desembarcó en Mar del Plata.
Recién ahora la incidencia es tan alta como ha dicho el funcionario/empresario local. Claro que su mérito no ha sido tan importante. A menos que desee atribuirse los valores distintivos de la industria local: subdeclaración y explotación laboral.
Ya no sorprende a nadie que los desembarques se desplomen en todos los puertos, menos en Mar del Plata. Acá en el primer trimestre se declararon desembarques por 25.309 toneladas, de las 41.509 que se declararon descargar en todos los puertos marítimos. Un porcentaje próximo a los dichos de Tettamanti.
Los desembarques globales en Mar del Plata sí muestran un retroceso. En el primer trimestre el puerto local recibió 64.693 toneladas, casi 15 mil menos que en el mismo período del año anterior, cuando recibió 79.100 toneladas.
A esta altura del año la flota fresquera encontraba concentraciones de merluza en el área conocida entre los pescadores como La Barranca, a unas 10 horas de navegación en línea sudeste del puerto local, en el 39º 50´ Latitud Sur, en fondos a 200 metros de profundidad.
“Este año no ha aparecido nada”, confesó un armador al que tuvo acceso a REVISTA PUERTO. “Tampoco podemos ir a pescar arriba (veda otoño de ZCP); nos debemos conformar con ir al borde de la zona de veda”, amplió el pescador, al tiempo que reconoció que el poco pescado que sacan es de buen tamaño.
Este cambio de escenario obliga a los armadores a afrontar mayores costos de combustible, con el riesgo elevado de no poder completar bodega a 10 días de haber zarpado.
Habrá que seguir de cerca la evolución de las capturas. Pese a que dicen que aumentan los controles en muelle y los capitanes ya no traen merluza juvenil a puerto, hasta ahora Mar del Plata sigue siendo sinónimo de merluza.
Por Roberto Garrone. Foto Diego Izquierdo
19/04/11
REVISTA PUERTO

