Marcelo Pájaro, investigador del INIDEP, participó del reciente taller que se realizó en Chile sobre el recurso austral. En charla con REVISTA PUERTO repasa los aspectos centrales del encuentro que permitió conocer más detalles de su movimiento migratorio y áreas de distribución y reproducción.
Marcelo Pájaro, investigador del INIDEP, participó del reciente taller que se realizó en Chile sobre el recurso austral. En charla con REVISTA PUERTO repasa los aspectos centrales del encuentro que permitió conocer más detalles de su movimiento migratorio y áreas de distribución y reproducción.
El mes pasado científicos del INIDEP participaron de un taller binacional realizado en Valdivia, Chile; y que tuvo como eje temático avanzar en la determinación de la “Estructura Espacial del Stock Sudamericano de Bacalao (Dissostichus eleginoides)”.
Marcelo Pájaro es el responsable del Programa de Pesquerías Pelágicas pero también es un investigador especializado en biología reproductiva de merluza negra. Integró la comitiva junto con el Director Nacional de Investigación del INIDEP, Dr. Otto Wöhler y la titular de la Dirección de Pesquerías Demersales, Lic. Patricia Martínez.
En uno de los salones de la Biblioteca, mantuvo una charla con este medio en que repasó los detalles más importantes que dejó el taller en que se expuso la dinámica de la pesquería y los datos biológicos de la especie en ambos países.
REVISTA PUERTO: -Luego de haberse desarrollado este taller en Chile y compartido información, ¿se puede saber si la población de merluza negra forma parte de un mismo stock?
MARCELO PÁJARO: -Todavía faltan muchos datos para poder tener una certeza en ese sentido. Nosotros en el Atlántico Sudoccidental tenemos dos sectores separados espacialmente, donde opera la flota, que denominamos agregaciones, al norte y al sur del paralelo 50º de latitud sur, aproximadamente. Del lado chileno ocurre algo parecido, la distribución del recurso abarca dos áreas una al norte y otra en el extremo sur. En Chile no se ha encontrado desove en el sector norte. El área de desove se encuentra al sur del estrecho de Magallanes y llega hasta el límite de las aguas jurisdiccionales argentinas al sur de Tierra del Fuego. En nuestro caso, las áreas de puesta identificadas comprenden la zona sur de Tierra del Fuego, próxima al límite con Chile y un sector comprendido al este de Isla de los Estados y el Banco Nanmuncurá (Banco Burdwood). Como se puede ver, parece ser todo un mismo grupo reproductivo. Por otra parte, en Chile, a diferencia nuestra, tampoco encuentran larvas, con lo cual especulan que posiblemente migren hacia el lado argentino. De todas maneras, es la primera vez que nos reunimos con científicos e investigadores chilenos para compartir información sobre merluza negra en particular y de aquí en más comenzaremos a trabajar con mayor fluidez para mejorar el conocimiento de la especie y poder delimitar el área de puesta y crianza de los juveniles.
RP: -Ustedes llevan adelante un proceso de marcación de ejemplares, ¿ellos también lo han implementado?
MP:- En ese sentido advertimos que estamos un poco más adelantados porque comenzamos varios años antes y hemos marcado un mayor número de ejemplares, aproximadamente 5 mil, de los cuales se han recuperado cerca de 100. En Chile el proceso es incipiente aunque ya han recapturado 16 ejemplares. De los ejemplares marcados por nosotros al norte del paralelo 50°S, algunos fueron recapturados en aguas chilenas. Si bien la mayoría de los ejemplares fueron recapturados a poca distancia de donde se marcaron, es claro que algunos individuos tienen la capacidad de realizar grandes desplazamientos. Es posible que muchos ejemplares realicen amplias migraciones aprovechando las corrientes formadas por aguas subantárticas que se dirigen hacia el norte a lo largo del talud continental, donde encuentran condiciones oceanográficas similares.
RP: – ¿Qué se ha podido saber del comportamiento reproductivo de la especie?
MP: – La bibliografía sostiene que hay dos períodos de desove: abril-mayo y en julio-octubre. Nosotros sinceramente no hemos podido encontrar señales de esta fase en el otoño. Sí hemos identificado machos y hembras en puesta en el período invierno/primavera (entre julio y octubre). Es fácil identificar esos estadios ya que en los ejemplares capturados se advierte con facilidad los ovocitos hidratados de las hembras, transparentes y de gran tamaño, y en el caso de los machos se observa el esperma fluyente. En cuanto a la talla de primera madurez, la misma se corresponde con 82 cm de largo total. Estos datos coinciden con lo la talla que estiman en Chile.
RP: – ¿La pesquería chilena también se sustenta con una presencia importante de ejemplares juveniles como ocurre en nuestro país?
MP: – La captura de juveniles en nuestro país está muy limitada por diversas medidas de manejo que fueron implementadas estrictamente con ese objetivo. Esta especie presenta una distribución diferencial de tamaños según la profundidad, ubicándose los adultos en aguas por debajo de los 800 metros. Esta característica ha facilitado la captura mayoritaria de adultos en los últimos 10 años. Desde el año 2003 el INIDEP ha sugerido, y la autoridad ha establecido, medidas para proteger los ejemplares juveniles, como por ejemplo el establecimiento de tres cuadrantes estadísticos como un área de protección de juveniles donde la flota no puede operar a menos de 800 metros, y la prohibición de capturar más del 15% en número de juveniles por marea. Además, la flota autorizada a pescar merluza negra como especie objetivo cuenta con observadores, y si se generan capturas de más del 10% de juveniles debe salir del área; por otra parte los buques que la pescan de manera incidental, no pueden capturar más del 1% de la especie. Actualmente la pesquería de merluza negra es una de las más fuertemente reguladas en Argentina. A diferencia de Chile nosotros tenemos una distribución bien marcada, con los juveniles distribuidos sobre la extensa plataforma continental, entre los 200 y 500 metros, y los adultos a partir de los 1000 metros de profundidad. En Chile capturan principalmente ejemplares adultos, aunque en el último año se incrementó la captura de juveniles por parte de la flota industrial.
RP: -¿Cómo sigue de aquí en más el trabajo conjunto con sus pares chilenos?
MP: – Se firmará un convenio de investigación entre el INIDEP y el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) de Chile para pesquerías australes, el cual le dará un marco adecuado a las investigaciones conjuntas y facilitará el trabajo entre ambos países. Desde el punto de vista reproductivo, una vez que se termine el reporte del taller, avanzaremos para incrementar la información sobre distintos aspectos de la biología reproductiva de la especie con el objetivo de determinar y delimitar áreas y épocas de desove y crianza.
Por Roberto Garrone
15/10/13
REVISTA PUERTO
