“Mara II”: destrucción total

El tangonero de Pescapuerta registró una explosión el mes pasado mientras era reparado en SPI Astilleros. La cubierta está inflada por la presión que tuvo la sala de máquinas antes del estallido. Prefectura terminó pericias y las giró a la Justicia Federal. Si lo bajan del dique se hunde.

El tangonero de Pescapuerta registró una explosión el mes pasado mientras era reparado en SPI Astilleros. La cubierta está inflada por la presión que tuvo la sala de máquinas antes del estallido. Prefectura terminó pericias y las giró a la Justicia Federal. Si lo bajan del dique se hunde.

La explosión que el 5 de febrero detonó en el interior del buque tangonero “Mara II” mientras estaba siendo reparado en el dique flotante de SPI Astilleros, le provocó daños totales al punto que no puede abandonar el dique seco porque se hundiría inmediatamente, según confirmaron distintas fuentes consultadas por REVISTA PUERTO.

La cubierta está deformada por la presión que se generó en la sala de máquinas antes de la explosión. Cuando finalmente estalló, borró el puente de mando, la timonera… “es impresionante”, contó una fuente que accedió al barco una vez que se apagaron las llamas.

“A la mitad del barco, a la altura de la línea de flotación, tiene todo el casco hundido hacia adentro y un agujero por la explosión”, agregó.

“Tiene un ciento por ciento de pérdida. La destrucción es total. El barco es irrecuperable”, confió un profesional de la industria naval, con experiencia en realizar peritajes.

A poco más de un mes del estruendo que alteró el mediodía del 5 de febrero pasado en el puerto marplatense, la Prefectura Naval Argentina terminó y entregó en los últimos días a la Justicia Federal las pericias con los resultados finales de las causas que generaron la explosión y posterior incendio del barco de la empresa Pescapuerta.

Así lo confirmó el jefe de la delegación Mar del Plata de la propia Prefectura, Carlos Barrios Cardozo, ante la consulta de REVISTA PUERTO. La investigación estuvo a cargo de profesionales pertenecientes al Servicio de Salvamento, Incendio y Contaminación de la propia fuerza.

El Prefecto Mayor confirmó la gravedad de los daños en la embarcación. “Se le deben hacer reparaciones para que pueda ser bajado del dique”, aseguró Barrios Cardozo, al tiempo que confirmó que esa situación queda entre las empresas privadas.

Los efectivos intervinieron desde que se produjo la explosión mientras se le realizaban tareas de reparaciones sobre el dique flotante Mossdok 2000, de SPI Astilleros, amarrado sobre el espigón 7 de la Escollera Sur.

El Prefecto Mayor se excusó de revelar las causas que generaron la explosión y que ya tiene en sus manos Pablo Esteban Larriera, titular de la Fiscalía Federal de Primera Instancia Nº2 de los juzgados federales de Mar del Plata.

Una vez que las llamas fueron controladas, Prefectura cercó las instalaciones del dique flotante y solo pudieron acceder los técnicos para las primeras pericias. Luego se sumaron los peritos de parte dispuestos por el propio astillero y también por la compañía aseguradora de Pescapuerta.

Miguel Sánchez, gerente de Relaciones Institucionales del Astillero, reveló cuando todavía salía humo del barco, que no había personal de SPI trabajando al momento de la explosión, aunque dos obreros, en diálogo con REVISTA PUERTO aseguraron que estaban repasando cañerías. El propio Prefecto Mayor aseguró, cuando atendió a los medios presentes, que el barco estaba en tareas de reparación.

Este medio intentó contactarse antes de terminar este informe con el Gerente del astillero para contar con la versión oficial de la empresa, pero los intentos fueron infructuosos.

Hasta el martes pasado los peritos de ambas partes seguían trabajando a bordo del “Mara II” para determinar fehacientemente qué había originado la explosión. Es clave alcanzar esa prueba para luego resolver responsabilidades. Es que al momento del hecho había dos serenos a bordo, que resultaron ilesos tras la detonación.

La empresa armadora tiene un problema adicional a la pérdida del “Mara II”. Arriba del dique flotante tiene otro barco de su propiedad. El “Kaleu-Kaleu” que tampoco puede bajarse del Mossdok 2000 hasta tanto no terminen las pericias y resuelvan cómo generar las condiciones de flotabilidad del tangonero siniestrado.

Por Roberto Garrone

08/02/13

REVISTA PUERTO

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