La Conselleria de Agricultura y Pesca asegura que la talla de los peces se ha incrementado un 20% gracias al parón de ocho meses Intensificará la vigilancia en las zonas de captura.
La Conselleria de Agricultura y Pesca asegura que la talla de los peces se ha incrementado un 20% gracias al parón de ocho meses Intensificará la vigilancia en las zonas de captura.
PALMA.- Centenares de lanchas recreativas se echarán mañana a la mar en busca de la presa más codiciada de Mallorca: el raor. El día 16 de agosto, y no el 15 como había sido demandado, se dará por fin el pistolazo de salida para la captura de esta especie que se ha erigido como el manjar de los sibaritas debido a su alto precio. No será hasta el 1 de abril cuando se cierre de nuevo el periodo de veda.
La temporada inicia con buen pie. La Conselleria de Agricultura y Pesca asegura que la talla de los peces se ha incrementado en un 20% gracias al parón de ocho meses en la pesca del raor. De hecho, la veda fue impuesta en 2000 para asegurar el desove de las hembras y la sostenibilidad del recurso.
Esta especie insignia de Baleares, técnicamente denominada Xyrichthys novacula, es el gran espectáculo para los pescadores recreativos. No lo es, en cambio, para el sector profesional; pues el raor requiere tiempo y paciencia.
«Para nosotros no es una especie muy glamourosa. Te puedes pasar toda la mañana pescando y no sacar nada, por lo que no es demasiado rentable», comenta el secretario general de la Federación Balear de Cofradías de Pescadores, Antoni Garau, quien estima que sólo dos decenas de barcas mallorquinas se dedican a su captura.
La pesca de este pequeño pez rosado es, por tanto, artesanal y se practica con caña o volantí. Esta tradición es sobre todo del Llevant mallorquí y encuentra su máxima expresión en la Colònia de Sant Jordi.
Según datos de la Conselleria, a fecha del lunes se estaban tramitando 1.400 licencias para embarcación de pesca recreativa, con una media de 200 diarias. Se prevé que la pasión de los baleares por esta especie se traduzca, finalmente, en una avalancha de 2.000 permisos. Cabe destacar que cada licencia para embarcación posibilita que hasta cinco personas puedan pescar a la vez; una medida que impulsó el anterior Govern con el fin de fomentar la pesca recreativa.
50 unidades de raors por licencia de pesca y día. Y anzuelos de 5,7 milímetros como mínimo. Estas son las condiciones que deberán cumplir los pescadores recreativos. La venta de sus capturas es ilegal; de ahí que el raor tenga una presencia poco significativa en la lonja.
Y es justamente la poca oferta la que dispara los precios. El año pasado, el raor se llegó a vender a 98 euros el kilo. «De hecho, tenemos problemas con la pesca del raor debido a que algunos pescadores recreativos lo venden ilegalmente en el mercado», alerta Garau.
En Eivissa y Formentera, así como en la reserva marina de Menorca, la caza de este plato tan codiciado no se inicia hasta el 31 de agosto. La prolongación del periodo se produjo a petición de los propios pescadores que querían frenar la sobrepesca.
15/08/07
EL MUNDO
