Red Eléctrica comenzará mañana a tender desde una embarcación el cable eléctrico submarino que unirá la Península con Baleares, desde la subestación de Morvedre, en Sagunto, a la de Santa Ponsa, que tendrá una longitud aproximada de 237 kilómetros.
Red Eléctrica comenzará mañana a tender desde una embarcación el cable eléctrico submarino que unirá la Península con Baleares, desde la subestación de Morvedre, en Sagunto, a la de Santa Ponsa, que tendrá una longitud aproximada de 237 kilómetros.
Palma, 12 ene (EFE).- La compañía ha presentado hoy en el Dique del Oeste del puerto de Palma el buque "Giulio Verne" que llevará a cabo los trabajos de tendido de los cables submarinos, que serán en realidad tres en total y que alcanzarán una profundidad máxima en algunos puntos del trazado de 1.485 metros.
Se trata de la primera interconexión submarina de transporte en corriente continua y la segunda del mundo, y el trazado se ha elegido teniendo en cuenta tanto la menor distancia entre la Península y Mallorca como la profundidad y características del fondo submarino.
Además de tender el cable, Red Eléctrica ha construido las estaciones eléctricas conversoras en cada extremo del cable, en Morvedre y Santa Ponça, que son las únicas de este tipo que hay en España y se encuentran entre las cinco que hay en toda Europa.
La singularidad del proyecto ha hecho necesario construir las dos estaciones para transformar la corriente alterna, que circula tanto en el sistema eléctrico peninsular como en el insular, en continua, que es la que se utilizará en la conexión submarina.
El transporte se realiza en corriente continua porque esta tecnología permite reducir las pérdidas en semejante longitud de cable, controlar el flujo bidireccional y triplicar la potencia transportada con respecto a un cable similar en corriente alterna.
En el lado balear la estación es de 220 kilovoltios (kV) y en Sagunto de 440 kV.
La estación de Santa Ponça, de 25.000 metros cuadrados de superficie, está dividida en cuatro bloques. En dos de ellos están las salas donde se lleva a cabo la conversión y en el resto los equipos necesarios para filtrar el "ruido eléctrico" en el sistema o posibles distorsiones que puedan producirse en el cambio de corriente continua a alterna.
El cable eléctrico establece un enlace bipolar (más un tercer cable de retorno) que ofrece la ventaja de asegurar el suministro ya que, en el caso de que uno de los dos dejara de funcionar, por avería o por trabajos de mantenimiento, seguiría funcionando el segundo con el cable adicional como retorno.
La estación mallorquina tiene duplicados todos sus equipos para independizar completamente los dos "polos", de forma que un problema eventual no afecte de forma simultánea a ambos. Además está dotada de equipos de última generación y de sistemas de control avanzados para reducir al máximo la pérdida de energía en la conversión.
Red Eléctrica considera la interconexión entre la Península y las islas fundamental para asegurar y mejorar la fiabilidad del suministro eléctrico y favorecer la competencia en la generación de energía.
El proyecto, denominado "Rómulo" y que cuenta con un presupuesto de 375 millones de euros, entrará en servicio en el primer semestre de 2011.
13/01/11
ABC.ES
