Madryn suma repudios a la pretensión británica de extender la zona de exclusión sobre Malvinas

El Concejo Deliberante de la Ciudad de Puerto Madryn expresó su repudio a la pretensión por parte de Reino Unido de ampliar la zona de exclusión “que ejercen ilegítimamente sobre nuestras Islas Malvinas”.

El Concejo Deliberante de la Ciudad de Puerto Madryn expresó su repudio a la pretensión por parte de Reino Unido de ampliar la zona de exclusión “que ejercen ilegítimamente sobre nuestras Islas Malvinas”.

A través de una declaración, los concejales locales manifestaron que la ampliación de la actual zona de exclusión significaría “una nueva violación a la soberanía argentina, toda vez que la plataforma continental argentina es contenedora de riquezas importantes de diversa índole”.

Asimismo, los deliberantes madrynenses plantearon que con esta medida el imperio inglés “desconoce los tratados internacionales dispuestos por la ONU  relacionados con la descolonización paulatina de territorios, los reclamos argentinos respecto a su soberanía sobre las islas del atlántico sur y  nuevamente, pondría de manifiesto una completa falta de intención política para reconocer la preeminencia argentina sobre los territorios en disputa”.

El Concejo agregó y sostuvo que en la posguerra de Malvinas, “el imperialismo inglés realizo sin autorización del gobierno argentino, exploraciones dentro de su plataforma continental con fines económicos y geopolíticos expansionistas”.

Considerando que el Reino Unido planea por medio de esta decisión, ampliar su radio de acción económica y política, con expectativas de futuras explotaciones de petróleo y gas, “resulta necesario manifestar nuestro repudio a las políticas neocoloniales del imperialismo inglés”, manifestaron los concejales de la ciudad.
 
De 200 A 350 millas hacia al Este
 
Al histórico enfrentamiento por la soberanía sobre las islas Malvinas, que llevó a la Argentina y al Reino Unido a una corta y sangrienta guerra, en 1982, está a punto de sumarse una disputa bilateral por la pretensión de Londres de extender la potestad sobre la plataforma continental del límite exterior del archipiélago –de 200 a 350 millas hacia el Este– en la Convención sobre el Derecho del Mar de las Naciones Unidas.

Hace pocos días, la embajada británica en Buenos Aires admitió que “el Reino Unido está considerando la posibilidad de hacer la presentación ante esa oficina de la ONU sobre la plataforma continental alrededor de las islas”.

Así lo dijo al medio nacional “La Nación” Andrés Federman, vocero de la sede diplomática, aunque hizo una aclaración no menor: “Aún no hay ninguna decisión tomada”.

Las palabras de Federman estaban vinculadas con una noticia que difundió el pasado fin de semana el diario británico The Guardian, que daba cuenta de la eventual presentación de los estudios científicos sobre la plataforma continental de las Malvinas por parte del Reino Unido.

De hecho, no será la única isla que reclame la ampliación de esa potestad, sino que Londres seguramente también lo hará sobre Ascensión, a 1000 millas del continente africano, y sobre Rockall, un islote volcánico deshabitado, a 200 millas de la costa escocesa.
 
Soberanía marítima

De acuerdo a lo comunicado por La Nación, la situación, que puede ser sorprendente para la ciudadanía, no impactó al Gobierno. La Cancillería sabe bien cuáles son los pasos que ha dado Londres en relación con el tema específico de la potestad de la plataforma continental del archipiélago y tiene las herramientas para plantear objeciones en esa oficina de las Naciones Unidas, que serán escuchadas sin inconvenientes.

De hecho, cuando se votó en 1982 la decisión de redefinir las soberanías marítimas para pasar de las actuales 200 millas a 350 millas, según se extendieran las plataformas continentales, se establecieron tres opciones para controversias bilaterales: Un país presenta su estudio de forma unilateral y el otro no plantea oposición. Ambas naciones deciden hacer una presentación conjunta, que no significa que ninguno resigne su reclamo de soberanía. Uno de los países se opone a la presentación que hace el otro y automáticamente la Convención sobre el Derecho del Mar archiva el estudio científico hasta tanto se resuelva el conflicto político de fondo.

El Comité de Descolonización de las Naciones Unidas ha aceptado desde 1965 que la Argentina y Gran Bretaña disputan la soberanía sobre las islas Malvinas. Esa situación, que se recuerda anualmente, refuerza la eventual tranquilidad de las autoridades diplomáticas argentinas a la hora de minimizar el impacto que en el terreno diplomático puede tener la posible presentación británica.

30/09/07
DIARIO DE MADRYN

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