Los trabajadores desempleados de lo que fue la pesquera Harengus manifestaron que desde el Consejo Federal Pesquero, los representantes de Chubut, le prometieron que en dos o tres meses más la planta procesadora de pescado estaría funcionando a partir de un grupo inversor local. La promesa, lo que no resulta una novedad en estos dos últimos años desde que la empresa dejó de funcionar y comenzó el proceso de quiebra, sirve para que los casi cien trabajadores crean aun en la posibilidad de recuperar su trabajo. Por otro lado, el gobierno provincial aseguró que el subsidio de tres mil pesos para los empleados se mantendrá por los próximos meses.
Los trabajadores desempleados de lo que fue la pesquera Harengus manifestaron que desde el Consejo Federal Pesquero, los representantes de Chubut, le prometieron que en dos o tres meses más la planta procesadora de pescado estaría funcionando a partir de un grupo inversor local. La promesa, lo que no resulta una novedad en estos dos últimos años desde que la empresa dejó de funcionar y comenzó el proceso de quiebra, sirve para que los casi cien trabajadores crean aun en la posibilidad de recuperar su trabajo. Por otro lado, el gobierno provincial aseguró que el subsidio de tres mil pesos para los empleados se mantendrá por los próximos meses.
“Nos dicen que en dos meses comenzamos a laburar; a lo sumo en tres meses”, aseguró Marcelo Benítez, uno de los trabajadores de Harengus que lidera al grupo de empleados que quieren que la planta de tratamiento de pescado se reabra. Sobre quien les expresó esa noticia, Marcelo Benítez aseguró que fue Luis Pérez, del Consejo Federal Pesquero en la provincia del Chubut, quien además asegura que desde el gobierno provincial les manifestaron que “todo está encaminado”.
De ser así, la planta de tratamiento de pescado de la empresa Harengus se reactivaría a partir de un grupo inversor local, denominado FIRSA, e involucraría cerca de setenta trabajadores. Sin embargo, la situación no es sencilla: en estos dos años desde que la planta cerró, la Justicia avanzó en el proceso de quiebra y convocatoria de acreedores. Sobre esta nueva promesa, Marcelo Benítez expresó la sensación que tienen los trabajadores: “Nos deja con esperanzas de poder comenzar a trabajar; ahora esperamos que se confirme”, aseguró a El Diario.
Principales acreedores
A partir de esta semana, los trabajadores de Harengus volverán a visitar al juez que lleva adelante el proceso de quiebra, Luis Mures, para saber si las presentaciones que tienen que hacer tanto la firma que planea invertir, como los principales acreedores juegan su parte para evitar que continúen los pasos de la quiebra. Hay que recordar que actualmente hay cuatro principales acreedores: el Banco del Chubut, la AFIP, los cerca de 140 trabajadores que tenía Harengus, y luego la ART. “El juez nos dijo que estaba a la espera de las presentaciones para estudiar la factibilidad del proyecto”, sostuvo Benítez sobre lo que manifestó el juez.
Por un lado, el Banco del Chubut les había prometido a los propios trabajadores (luego de que el directorio se reuniera con los trabajadores) de pedir que se desestime la quiebra. De la misma manera, la AFIP tendría que hacer lo mismo, y según las consultas que hizo este medio, sólo con una orden política se podría frenar el pedido de cobrar la deuda por parte del organismo impositivo nacional.
Otro punto por el cual los trabajadores creen que la reactivación de la planta es la solución para todas las partes, es que yendo a remate nadie saldaría du acreencia: “La van a rematar a dos mangos y nadie va a cobrar nada”, expresó Benítez a este medio y agregó: “Olvidate que los trabajadores vamos a cobrar la indemnización”.
Según el proyecto de reactivación, se alquilaría la planta de tratamiento, mientras que el resto de los bienes seguiría el camino del remate. Según los trabajadores, lo esencial para continuar su trabajo es contar con la planta y el fluente (es decir, la planta que hace el tratamiento del agua que se utiliza).
Por último, el propio gobernador Martín Buzzi expresó que hasta que haya un solución se mantendrá el subsidio de tres mil pesos para los empleados. Este subsidio significa una gran erogación para el Estado provincial (al menos de 300 mil pesos mensuales). “Lo que vamos a hacer estas semanas es depurar el listado de gente, porque algunos ya tienen otro trabajo, y necesitamos definir quién tiene que trabajar en la planta”, explicó Benítez.
20/03/13
DIARIO DE MADRYN

