Los presos de la U-6 tendrán barco propio y saldrán a pescar (Rawson)

Se trata de un proyecto laboral que incluye instalar una planta de procesamiento de pescado en la penitenciaría. Dicen que el emprendimiento permitirá repartir el pescado capturado en Rawson en otras cárceles del país.

Se trata de un proyecto laboral que incluye instalar una planta de procesamiento de pescado en la penitenciaría. Dicen que el emprendimiento permitirá repartir el pescado capturado en Rawson en otras cárceles del país.


Este año el Instituto de Seguridad y Resocialización Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal de Rawson pondrá en marcha una planta de procesamiento de pescado que se complementará con un barco que saldrá a pescar con internos, desde el puerto capitalino al Océano Atlántico. El dato lo confirmó Jorge Meza, director de esa prisión. Se considera un proyecto estratégico que generará una nueva alternativa de trabajo. “Está planeado que se concrete en el presente ejercicio y funcionará conjuntamente con un barco que se encuentra en proceso de adquisición”.


Según el director del penal, “hay un litoral marítimo inmenso. Será importante para la región, no sólo para Rawson, y se podrá proveer pescado a otras unidades penitenciarias”. Meza recordó que la cárcel “ya tuvo un barco en el `52, pero después fue desactivado”.


El emprendimiento es parte de la política de reinserción social del Servicio Penitenciario que lleva adelante el Estado nacional. Incluye talleres de laborterapia, abarcan desde actividades como chapa y pintura, mecánica, carpintería, herrería, sastrería y tapicería hasta la fabricación de ladrillos de cemento y de papel reciclado para energía calórica y una panadería industrial.


En diálogo con Télam, Meza explicó que “el 80 por ciento de los 480 internos que forman parte de los talleres tiene condiciones laborales similares a las del trabajador de la vida libre, con salario, aportes y deducciones”.


Los internos pueden destinar el salario que perciben directamente a sus familias o guardarlo en un fondo de reserva que les servirá como sustento cuando cumplan sus penas y salgan de la cárcel.


“Cambió el paradigma: antes los familiares atendían las necesidades del detenido en forma económica, con visitas y trayéndole cosas, y hoy el proceso es inverso, la familia puede disponer del dinero”, remarcó Meza.


Los actividades de los talleres de laborterapia para los internos son desarrolladas por el Ente de Cooperación Técnica y Financiera del SPF, en cumplimiento de los dispuesto por la ley 24.660, lo cual posibilita, entre otros beneficios, vender a un costo inferior.


“Les brindamos posibilidades de trabajo y alfabetización en un contexto de encierro que repercuten en menores porcentajes de reincidencia”, explicó el director de la U-6 de Rawson.


24/09/12



DIARIO JORNADA

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