“Los parques eólicos en el mar, una realidad en 4 años”

Los océanos nos ofrecen un enorme potencial energético que puede contribuir a satisfacer las necesidades energéticas actuales.

Los océanos nos ofrecen un enorme potencial energético que puede contribuir a satisfacer las necesidades energéticas actuales.

Además de la energía de las olas y las mareas, también se puede aprovechar la energía térmica oceánica y la energía de las corrientes. Las previsiones para los próximos 20 años es que la actual demanda de energía proveniente del mar se vea multiplicada por dos.

En Europa, Reino Unido, Portugal y España son los principales países donde se están desarrollando distintas tecnologías para el aprovechamiento de la energía marina. Y España aspira a convertirse en referente y líder mundial en esta renovable. No en vano, el Plan de Acción Nacional de Energías Renovables 2011-2020 abre la puerta al desarrollo de las fuentes marinas que, por primera vez, pasan a formar parte del mix energético español.

"Existe un convencimiento general de que la energía del mar es la energía del futuro", asegura Francisco Royano Guitérrez, director general de Innovación y Estrategia Corporativa del Grupo Sodercan. "La eólica marina es más intensa, constante y predecible que la eólica terrestre. Y su conocimiento hará que se acelere el proceso de implantación de otras energías marinas, como la tecnología que aprovecha la energía de las corrientes submarinas o la undimotriz, que explota el oleaje", explica.

A nivel internacional, la eólica marina está creciendo los últimos años a ritmos superiores al 50%, principalmente en el Reino Unido y Alemania. "Ya existen en el mercado 2.946 MW en el mar y se están construyendo otros 3.000 MW. No hay marcha atrás", afirma Royano. En España, sin embargo, "no hay ningún parque eólico marino instalado ni en construcción. Las energías marinas están en fase precomercial, son proyectos de investigación repartidos entre muchas empresas y con tecnologías muy diferentes", indica.
Tanto a nivel nacional como regional, el modelo de crecimiento económico debe sustentarse en sectores intensivos en conocimiento y con un fuerte potencial de desarrollo. El sector de las energías renovables y en concreto, las energías marinas, "cumple los requisitos básicos para acelerar este modelo, y ofrece una oportunidad única para diversificar el tejido industrial existente, que incorporan al conocimiento de nuestras universidades o centros tecnológicos", explica Royano. En el caso de Cantabria, asegura, "se ha seleccionado este modelo, hemos creado un clúser de energía marina, llamado ‘Sea of Innovation Cantabria’, para integrar en este campo a más de 50 empresas y 15 centros de departamentos tecnológicos", apunta. Con este modelo de cooperación "queremos ser referente internacional a través de la especialización y la I+D", sentencia.

La comercialización de proyectos de energías marinas comienza por la captación de conocimiento a través de la investigación. Para ser un referente internacional y tener un sector competitivo, "no tiene sentido empresarial comprar el 100% de la tecnología a empresas extranjeras para instalarlas en España", asegura Royano. "Nuestra estrategia es apostar por la energía eólica flotante, poder llegar a aprovechar el viento con aguas profundas y a largas distancias de la costa donde el impacto visual, y por tanto, el rechazo social, desaparezca", explica.

"La previsión es que dentro de cuatro o cinco años las tecnologías marinas sean una realidad que permitan instalar parques eólicos en España", sentencia Royano.

Por último, ¿cómo financiar los proyectos de energías marinas? Como hemos señalado anteriormente, las energías marinas se encuentran en fase de desarrollo, en algunos casos con grandes incertidumbres tecnológicas que es necesario resolver. La clave en este momento, asegura Royano, "es ‘sumar’ para acelerar su maduración y liderar su consolidación en el mercado. Con más actores implicados a medio plazo estaremos ante una industria más madura, que será capaz de cuantificar el potencial que encierra este mercado para saber trasladarlo a las autoridades y organismos facilitadores de financiación en las fases iniciales de los proyectos".

En esta coyuntura, afirma, "se hace necesaria una apuesta, tanto desde la Adminsitración Pública como desde el Ministerio de Ciencia e Innovación, por un importe de 70 millones de euros, que va a facilitar realizar las infraestructuras y los equipamientos tecnológicos necesarios, el desarrollo de los proyectos de I+D que actualmente se tienen en cartera y otros futuros que el mercado vaya demandando".
Por Sara M. Calahorrano

16/02/11
EXPANSIÓN.COM

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio