Puerto Argentino, Islas Malvinas – Después de 25 años, los isleños se preparan por primera vez a introducir un capítulo sobre la historia de las Malvinas, que incluye la guerra de 1982, en la currícula de la materia historia que se dicta en la escuela secundaria.
Puerto Argentino, Islas Malvinas – Después de 25 años, los isleños se preparan por primera vez a introducir un capítulo sobre la historia de las Malvinas, que incluye la guerra de 1982, en la currícula de la materia historia que se dicta en la escuela secundaria.
"Recién ha pasado un tiempo suficiente como para poder tener una mayor perspectiva que permita sistematizar y enseñar lo que ocurrió en 1982", explicó Bárbara Booth, directora de Educación de las islas.
Un profesor de historia del colegio secundario está a cargo de escribir el material que se dictará a partir de septiembre en el primer trimestre de segundo año sobre la historia de las Malvinas. "La intención es que el 80 por ciento del trimestre se refiera a la historia previa a la guerra, y el 20 por ciento a lo que vino después", señaló el profesor.
El nuevo contenido sobre la historia de la isla reemplazará al segmento de Historia de Norteamérica e Indias, del año 1500 al 1900.
"No puede ser que los chicos no conozcan la historia del lugar donde viven por estudiar la historia del resto del mundo", justificaron en el departamento de Educación.
En Puerto Argentino hay un colegio primario, con 220 estudiantes, y un colegio secundario, con 160 alumnos.
En casi todos los aspectos los contenidos siguen los lineamientos definidos desde Londres. Pero hay una diferencia: la enseñanza del español es obligatoria entre los 11 y los 14 años, y a partir de entonces es ofrecida como opcional junto con otros idiomas.
Para los alumnos que viven en lo que los kelpers denominan "camp", es decir todo lo que no sea Puerto Argentino, hay dos vías de educación.
Una de ellas es desarrollada por maestros itinerantes, que una vez cada seis semanas visitan los caseríos esparcidos por las islas, desde River View, en el este, hasta la remota New Island, en el oeste.
Richard Fogarty es el supervisor de la educación en el "camp", y en su oficina tiene un mapa de las islas con pequeños letreros adheridos con chinches. Cada uno de esos papelitos tiene el nombre del caserío adonde deben ir los maestros itinerantes y el nombre de los alumnos. Fogarty conoce de memoria a todos los estudiantes del "camp".
La segunda vía de educación a distancia es el teléfono. Dos responsables refuerzan la tarea de los itinerantes con largas explicaciones telefónicas.
Una vez que terminan la secundaria, los jóvenes kelpers pueden ir a estudiar al Reino Unido, con la matrícula universitaria y todos los gastos de manutención pagos. No están obligados a regresar a Malvinas en compensación, aunque según las autoridades del gobierno isleño, "ya sea inmediatamente, o años mas tarde, el 60 por ciento de los que se fueron a estudiar, regresan". En promedio, cada año van entre 15 y 20 jóvenes a estudiar en las universidades británicas.
El presupuesto educativo de las islas es de 5,1 millones de libras, algo menos de 10 millones de dólares, lo que representa el 11 por ciento de los gastos totales.
En términos individuales, esto quiere decir que el gobierno isleño dispone de 25.000 dólares anuales para la educación de cada alumno.
16/02/07
DIARIO DE CUYO
