El “Ostedijk” sufre otra fuga tóxica frente a Galicia y le niegan entrar a puerto

El buque holandés, situado a 31 millas de A Coruña, era remolcado sin dirección fija para evitar otro escape de gas.

El buque holandés, situado a 31 millas de A Coruña, era remolcado sin dirección fija para evitar otro escape de gas.

Pese a que el buque holandés Ostedijk estaba autorizado para seguir su rumbo hacia Valencia tras superar la alarma inicial generada por un escape tóxico, el barco nunca llegó a alejarse de la costa gallega. Durante toda la noche estuvo navegando sin rumbo fijo buscando la dirección del viento más propicia para garantizar la ventilación de sus bodegas, en las que transporta seis mil toneladas de abono, y evitar así que la descomposición de la carga provocase un nuevo escape de gas. Pero no lo consiguió. A las once de la mañana de ayer una nueva fuga le obligó pedir ayuda a Salvamento Marítimo. Poco después cuatro tripulantes tenían que ser evacuados con síntomas de irritación en ojos y garganta.

Pese a ello, las autoridades marítimas negaron al buque su entrada en puerto.

"Se ha descartado cualquier solución en instalaciones portuarias", informó la Delegación del Gobierno.

A última hora de ayer el Ostedijk se encontraba situado a 20 millas al norte de las Islas Sisargas y a 31 millas de A Coruña, remolcado por el buque de Salvamento Marítimo Don Inda. El barco holandés navega sin rumbo fijo, siempre en una dirección contraria al viento y con el motor apagado para evitar una nueva reacción química de los fertilizantes que porta en sus bodegas. Esta carga sometida a altas temperaturas puede provocar gases tóxicos.

Entretanto, el gabinete de crisis, formado por responsables del Gobierno central y de la Xunta, buscaba en la Torre de Control Marítimo de A Coruña una solución a la crisis. Hacia el final de la tarde no había todavía "una decisión sobre la mejor alternativa para resolver el problema", según la Delegación del Gobierno.  "Hay que tener en cuenta la seguridad de las personas, el cuidado del medioambiente y las posibilidades técnicas existentes", advirtieron.

Lo único que dejaron claro desde la Delegación del Gobierno es que no llevarían el barco a puerto, pese a que, según afirma alguno de lo tripulantes, el capitán del Ostedijk había solicitado que se le diese cobijo. "No tuvo opción, le dijeron que si iba a puerto le caerían diez años de prisión", aseguró Enrique G. Ladanán, uno de los miembros de la tripulación.

En el buque viajaban doce marineros, aunque cuatro de ellos se encuentran ya en la ciudad de A Coruña después de ser evacuados por un helicóptero de Salvamento Marítimo tras sufrir mareos y dificultades respiratorias a causa de los gases tóxicos que emanan de las bodegas del barco.

Los cuatro tripulantes, de origen filipino y con edades comprendidas entre los 30 y los 35 años, fueron trasladados hasta el Hospital Juan Canalejo donde se les practicó un reconocimiento médico. En torno a las 18.30 horas de la tarde recibieron el alta y se fueron a un hotel de la ciudad.

Desde la Delegación del Gobierno se insiste, sin embargo, en que "en ningún momento ha habido peligro para la población".

Por Paula Pérez

19/02/07
FARO DE VIGO. Edición Digital

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