Los entresijos de la rocambolesca historia del alemán momificado hallado en un velero a la deriva

El 31 de enero, una embarcación de LMAX Exchange encontró el velero, a unos 870 kilómetros al oeste de Guam, territorio norteamericano en el Pacífico.


El 31 de enero, una embarcación de LMAX Exchange encontró el velero, a unos 870 kilómetros al oeste de Guam, territorio norteamericano en el Pacífico.

El hallazgo del cadáver de un alemán momificado en un velero a la deriva en el Pacífico fue una de las noticias más impactantes de las últimas semanas. Sin embargo, las primeras informaciones sobre el descubrimiento fueron contradictorias o directamente inverosímiles.

El 31 de enero, una embarcación de LMAX Exchange encontró el velero, a unos 870 kilómetros al oeste de Guam, territorio norteamericano en el Pacífico. Un miembro de la tripulación encontró un cuerpo en descomposición en la cabina, según un comunicado de los organizadores de la «Clipper Round the World Race», carrera por etapas alrededor del mundo.

«Fiel a nuestro espíritu, nuestra tripulación dejó a un lado la carrera con la esperanza de ayudar a un colega en una nave que parecía dañada», reza el texto. A continuación, los organizadores informaron a la guardia costera de Estados Unidos del descubrimiento de Guam antes de ordenar a la tripulación para continuar la carrera creyendo que podía hacer más, agregó el documento.

El yate de 13 metros estuvo a la deriva durante 25 días, recorriendo más de 1.200 kilómetros antes de ser encontrado desarbolado por los pescadores filipinos en Barabo, al este de isla meridional de Mindanao. Lo extraño es esto último. Así las cosas, un mes después del primer hallazgo, unos pescadores filipinos se encontraron con el velero y su navegante momificado. Según relataron a la policía de Barobo, la que publicó las primeras imágenes del cadáver, el naviero fue localizado a unas 62 millas de la costa filipina, es decir, a unas 600 millas de donde fue encontrado por primera vez.

La policía de Filipinas anunció que el cuerpo momificado apostado en una mesa en la cabina era probablemente el de Manfred Fritz Bajorat. «Por respeto, se optó por no hacer públicos los detalles del descubrimiento. Nosotros no queríamos crear una alarma innecesaria ante la comunidad internacional», dijo Clipper.

De acuerdo con el tabloide alemán «Bild», que citó a un amigo del fallecido, Manfred Fritz Bajorat, de 59 años, había salido de Alemania veinte años antes de embarcarse en una vuelta al mundo de vela con su esposa, la cual falleció hace unos años. Manfred había dicho a su amigo el año pasado que quería rehacer su vuelta al mundo. (ABC – España)

11/03/16

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