Los empresarios están mal vistos

Entrevista con Guillermo Murchinson, presidente del 43er Coloquio de IDEA.

Entrevista con Guillermo Murchinson, presidente del 43er Coloquio de IDEA.

Apoya la iniciativa de un pacto social, pero dice que no hay una representación unificada entre los hombres de negocios

• Anticipó que uno de los temas que abordarán en la reunión de Mar del Plata es la corrupción
• Otro de los paneles de este año será sobre energía, donde, según su visión, hace falta más inversión

Guillermo Murchinson es empresario. Es más, es el presidente del 43er Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), la cita más importante del calendario empresario. Aun así, el cargo no le impide hacer un crudo diagnóstico sobre el lugar que ocupan él y sus pares en la sociedad. "El empresario está mal visto en este país", afirma.

Hay causas ajenas, pero también responsabilidades propias. Y a éstas apuntarán algunos de los paneles y las mesas de diálogo incluidas en la 43a. edición del tradicional encuentro, que comienza el miércoles. Por ejemplo, se buscará debatir sobre qué pueden hacer los empresarios para eliminar el alto grado de corrupción que, según Murchinson, "está en todos lados".

El ejecutivo dirige Murchinson, una centenaria empresa de servicios portuarios que explota una de las terminales más importantes del país. Pero en los últimos días ocupa la mayor parte de su tiempo en la organización del foro, al que ya confirmaron su asistencia 782 personas, 440 de ellas empresarios. "Y lo interesante es que el 60% son CEO y presidentes. Nunca hemos tenido esa alta proporción."

-¿A qué atribuye este interés empresario en el Coloquio?

-Creo que los temas que hemos tocado este año apuntan más a las necesidades de la Argentina, temas que en otras épocas se han obviado. En general, hay un mayor compromiso de los empresarios.

-¿Cuáles son esos temas que este año acercaron un poco más la agenda a las necesidades del país?

-Por ejemplo, el de la competitividad, entendida como la capacidad de ofrecer bienes y servicios de alto valor agregado y diferenciados para poder generar empleos con mayor remuneración y contribuir al desarrollo de la sociedad. Competitividad no es tener un dólar alto para exportar ni tener sueldos bajos. Una de las áreas del Coloquio es "Cultura, valores y capital institucional". Ahí vamos a estar hablando bastante sobre la corrupción. Y qué es lo que podemos hacer los empresarios. La corrupción socava cualquier tipo de sistema. También se va a hablar sobre la transparencia de las instituciones.

-Eso seguramente provocará algún chispazo con el Gobierno. ¿O no?

-No, porque lo que estamos diciendo es que si nosotros queremos cambiar el país, los primeros que tenemos que cambiar somos nosotros. En el pasado, en las sesiones de diálogo siempre se hicieron encuestas sobre lo que el empresario pensaba, pero no pasaba nada. Este año en las sesiones de diálogo va a haber preguntas dirigidas hacia qué es lo que podemos hacer nosotros, los empresarios, en el área de corrupción.

-Mire que muchas de las firmas socias de IDEA son contratistas del Estado…

-La verdad es que no sé cómo va a terminar. Pero lo hemos dividido en preguntas sobre qué podemos hacer en nuestra familia, en nuestra empresa, en nuestro entorno político. Es decir, ¿está la mucama en negro o no? ¿Qué hago cuando paso por Ezeiza o me para un policía? Se supone que la mayoría de las empresas de IDEA no están pagando en negro, pero creo que no podemos asegurar que nuestros subcontratistas [tampoco paguen en negro]. Apunta mucho a nosotros. Esto de corrupción no apunta para nada a decir que el Gobierno o los políticos o los abogados…

-Ya la inclusión del tópico corrupción en el Coloquio implica la admisión de que algún grado de responsabilidad hay por parte del empresariado.

-Seguro. La corrupción está en todos lados en este país. No hay que apuntar: el cambio tiene que empezar con lo que está a mi alcance y lo que podemos hacer juntos.

-¿Qué otras áreas se van a abordar?

-Otra de las áreas es sobre recursos humanos y capital social. Ahí vamos a hablar muchos sobre la inclusión social. Uno de los grandes problemas de este país es que el 43% de los empleados están en negro.

-¿De quién es el problema del empleo en negro?

-El problema es que son casi todas pymes de 4 o 5 empleados que no pueden competir si pagan todos los impuestos y las leyes sociales, o no tienen la estructura contable para hacerlo. Eso tiene que tener una solución.

-¿Eso es por las leyes laborales?

-Bueno, aparte de las leyes laborales, se aprovechan de la situación. Falta empleo, toman gente, les pagan en negro, la gente está desesperada por trabajar, prefiere que le paguen en negro a que no le paguen… Por ahí se puede hacer como se hizo con las mucamas. Creo que hay que alentar a las pymes. El problema es el de la inclusión social. Uno de cada cuatro argentinos vive bajo la línea de la pobreza y eso no es aceptable. Me gustó mucho que la presidenta electa, en el discurso del otro día, hablara de la inclusión social y dijera que la competitividad es tener inclusión social, trabajo, salud y educación. Eso es básicamente lo que nosotros estamos haciendo.

-¿Esperan la presencia de Cristina Kirchner?

-Nosotros la hemos invitado a ella como también al Presidente. La verdad es que no sabemos si van a venir o no. Pero evidentemente la señora Cristina Fernández ha mostrado una gran apertura en estos últimos días. A mí me gustó mucho el discurso, en el que habló de incluir a todos los argentinos, la oposición, la reconciliación… Así que, si bien con nosotros no tiene que reconciliarse porque siempre hemos tenido una buena relación, esperamos que venga.

-Usted habla de buena relación, pero Kirchner nunca fue al Coloquio.

-No. Pero muy pocos presidentes han ido históricamente.

-¿Qué va a cambiar en el diálogo de los empresarios con la nueva administración? Se habla del pacto social.

-Creo que la dirigencia va a ver cuál es el camino que sigue el nuevo gobierno, que me imagino que va a seguir lo que se ha hecho en estos últimos cinco años, porque la verdad es que hemos tenido cinco años de un crecimiento extraordinario. Indudablemente hay que hacer unos cuantos retoques a la economía. Así que los empresarios van a esperar un poco a ver cuáles son los retoques. Pero en general hay optimismo.

-¿No cree que es necesaria una autocrítica de la dirigencia empresaria por su actuación de los últimos años? Se han limitado prácticamente a expresar lo que quería escuchar el Gobierno.

-Uno de los temas que vamos a tratar es justamente la imagen del empresario. Yo creo que el empresario está mal visto en este país. En parte porque no se conoce el rol del empresario, pero en parte también porque por ahí no hemos dado un buen ejemplo. Va a ser uno de los temas de debate por qué está mal visto el empresario.

-Usted habló de los retoques que necesita la economía. ¿A qué se refería?

-Hay temas como subsidios, precios la palabra no es controlado… ¿Cómo es que le dicen?

-Acordados.

-Sí, acordados, eso. Vivimos en un país en el que la energía cuesta mucho, algo así como la mitad de lo que cuesta en la región. Creo que se hicieron cosas correctas, pero mirando hacia el futuro, por ejemplo, en el sector energético, hay que invertir mucho más. Estamos pagando mucho más el gas que se trae de Bolivia que el que se le paga a un productor local. Hay cosas así que el Gobierno debe evaluar.

-Respecto del pacto social, ¿qué expectativas tienen los empresarios?

-Uno de los problemas del pacto social es que no hay sectores muy representativos de las distintas áreas. No hay alguien que represente a todo el sector empresario o al sector agrícola o al sector sindical

-¿Usted cree que Moyano no representa a los sindicatos?

-Hay algunas personas que difieren con Moyano, aunque él es quien tiene más fuerza. Pero hay otros líderes sindicales. Quizá los sindicatos sean los más unificados. Es importante que los empresarios empecemos a trabajar juntos.

-O sea que por el momento no tiene muchas expectativas…

-Tengo expectativas porque la concertación lleva al debate y el debate lleva a escuchar al otro. La presidenta electa dijo que hay que escuchar al otro. Pero creo que todos nos tenemos que poner las pilas, porque no hay mucho preparado desde el sector empresario.

-¿Cree que en este Coloquio el discurso público se va a corresponder con lo que se charla en privado?

-No me consta que haya un doble discurso: por un lado lo que se dice en los pasillos y por el otro, en los paneles. Me lo han contado otros periodistas, pero no me consta.

-¿Hubo alguna propuesta de que el Coloquio 2008 fuera cerrado a la prensa?

-No, para nada [risas].

-Comparta el chiste…

-No. Lo que yo hice fue limitar la cantidad de periodistas invitados por la organización. Teníamos un mismo presupuesto, los gastos han subido mucho y no sabíamos si íbamos a conseguir los auspicios. Pero nada más.

Por Diego Cabot y Oliver Galak
De la Redacción de LA NACION

04/11/07
LA NACIÓN

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