Los desembarques de merluza son similares a los de 2006

Pese a las cifras, admiten que "la pesca no es buena" porque el recurso está más alejado. En las plantas en tierra hay impaciencia porque el suministro de materia prima es irregular.

Pese a las cifras, admiten que "la pesca no es buena" porque el recurso está más alejado. En las plantas en tierra hay impaciencia porque el suministro de materia prima es irregular.

Si bien las cifras globales de desembarques de merluza no distan demasiado de las registradas en años anteriores, por estos días en el puerto de Mar del Plata se vive un clima de incertidumbre en relación a la situación biológica de la especie y el futuro inmediato del negocio.

La flota local dispone de menos cupos que en 2006, los barcos tardan más en llenar sus bodegas y algunas plantas independientes, muchas de las cuales surgieron en los últimos años, atraídas por plantean que escasea la materia prima.

Todo esto provoca que la actividad, en lo que va de 2007, se desarrolle en un marco de menor optimismo que en otras temporadas.

De hecho desde hace varias semanas se escuchan pronósticos temerarios, que vaticinan una nueva crisis del recurso y probables pérdidas de puestos de trabajo. Sin embargo, la situación no es tan sencilla.

Según datos oficiales, durante el primer bimestre de este año fueron desembarcadas 43 mil toneladas, una cifra que si bien es menor, no está muy alejada de las 49 mil toneladas correspondientes al mismo período de 2006.

La reducción se explica en parte porque el cupo asignado a la flota para este año es de 340 mil toneladas, es decir, un 10% menor al de la temporada pasada, lo que obliga a los armadores a poner un freno en sus capturas para regular lo que les fue asignado hasta el mes de diciembre.

Pero la caída en los desembarques también podría obedecer a la situación biológica de la merluza.

Según confirmaron los propios pescadores, este año el recurso está más alejado de la costa, lo que exige un mayor esfuerzo para capturarlo.

"Al norte del paralelo 43º no hay nada. Todo el pescado está al sur y eso nos obliga a hacer viajes más largos con mayores costos. Antes se podían hacer 3 salidas por mes y ahora, por las largas distancias, apenas se pueden hacer 2", le explicó a LA CAPITAL un empresario del sector.

Lo que aún no está claro son los motivos por los que la merluza se concentra mayoritariamente en zonas alejadas.

Para muchos, es evidente que durante los últimos años los principales recursos pesqueros del Mar Argentino han tenido un comportamiento extraño: el langostino y el calamar, por ejemplo, pasaron de la escasez total de años anteriores a exhibir una gran abundancia durante esta temporada.

En ambos casos, los científicos apuntan al cambio climático y al aumento de la temperatura del mar como una explicación probable para estos abruptos cambios, algo que también sería válido para entender por qué hoy los buques deben recorrer distancias más largas para capturar merluza. El mayor esfuerzo que deben realizar los barcos, en especial los fresqueros, está teniendo sus consecuencias en tierra, ya que el suministro de materia prima está siendo más irregular que en otros años, lo que provoca impaciencia en los propietarios y responsables de plantas independientes que deben adquirir el pescado en el mercado. En los últimos años, de la mano del auge del sector, las inversiones en tierra en todos los puertos, en especial en el de Mar del Plata, fueron de gran magnitud generando una capacidad de procesamiento que poco a poco está superando las posibilidades de la flota de abastecer a todos.

Frente a esto, algunos no ocultan su inquietud y llegan a plantear que la merluza está en las puertas de una nueva crisis de agotamiento. Si bien desde el Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) hubo en los últimos tiempos advertencias en este sentido -planteando que la situación de la especie no es buena- los especialistas señalan que, en rigor, no se está tan cerca de un colapso como el que se vivió a fines de los ’90. "Hay datos que nos preocupan, como una reducción en la biomasa y problemas con el reclutamiento, pero aún no podemos hablar de agotamiento", le explicó días atrás a LA CAPITAL un funcionario del Inidep, donde por estos días reina el silencio ante la prensa en relación al tema.

08/04/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

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