Los cambios de normas sobre emisiones estimulan la innovación en el diseño y en los tipos de combustibles

Los cambios de normas sobre emisiones estimulan la innovación en el diseño y en los tipos de combustibles

(FNM) Las políticas ambientales son una bendición para los creativos del diseño, de la arquitectura naval y para las compañías de nuevas tecnologías.

(FNM) Las políticas ambientales son una bendición para los creativos del diseño, de la arquitectura naval y para las compañías de nuevas tecnologías.

El transporte marítimo enfrenta una década de cambios legislativos, algunos ya estipulados y otros aún por decidirse. Sin embargo, todos ellos generarán algunos de los mayores cambios que haya visto la industria desde la invención del motor diesel, hace 100 años.

No todos están contentos con esta perspectiva, y algunos son escépticos respecto de su real valor. Así lo expresó por ejemplo, un propietario de buques a Lloyds List durante una reciente conferencia sobre tecnología ambiental celebrada en Londres: “lo que importa no es si la legislación reduce el impacto del transporte marítimo sobre el ambiente. Lo que importa es si los buques cumplen con las normas”.

A pesar de ello, los cambios de normativa están aportando nuevas tecnologías a la flota mundial, poniendo sobre la mesa novedosos diseños de buques, y más radicalmente, generando sugerencias para nuevos tipos de combustibles.

Es probable que los desarrollos en curso en la industria automotriz se reflejen en el “shipping”. Hubo líderes visionarios en el diseño de automóviles que comenzaron a utilizar nuevas ideas sobre combustibles y reducción de emisiones.

Estas ideas fueron lenta pero progresivamente adoptadas por los clientes. Lo mismo sucederá con el transporte marítimo: los que logren imponer las tendencias tempranas, pondrán al resto de la industria en su estela. El ahorro de combustible será la zanahoria, y la normativa el palo.

Este año, algunos círculos de la industria han estado excitados en conversaciones que auguran una creciente popularidad del gas natural como combustible. Existe un mayor interés político e industrial, por utilizar la experiencia de Noruega en el empleo del gas natural licuado para propulsar barcos. 

En los últimos tiempos se han concretado varias presentaciones de los equipos de diseñadores pertenecientes a varias sociedades de clasificación, mostrando las posibilidades de propulsar portacontenedores y buques tanque con GNL.

Un paso significativo en esa dirección fue dado recientemente por Viking Lines. El operador de transbordadores ordenó la construcción de un nuevo buque en los astilleros STX de Finlandia, con opción a propulsión a gas.

También se ha intensificado la investigación de la opción de propulsión nuclear, con una intensidad nunca vista hasta ahora. Y durante los últimos meses, ya se han anunciado algunos proyectos significativos en tal sentido.

Ciertamente, la propulsión a gas y la nuclear son las dos opciones que están siendo exploradas como alternativas a los actuales combustibles bunker. Pero crece también un conjunto de proyectos destinados a evaluar la viabilidad de otras fuentes de energía que puedan complementar a los motores diesel, permitiendo una reducción de las emisiones y por tanto de las facturas de combustible. 

Una de las opciones viables, a la que más atención se está prestando como alternativa para la generación a bordo, es la tecnología de pilas de combustible.

  

El buque de apoyo a plataformas  “VIKING LADY”, ha venido utilizando a bordo una célula de combustible desde hace más de un año. Su propietario, Eidesvik, tiene planes para incrementar progresivamente la potencia instalada. También existe un buque de transporte de carga rodada de la empresa Wallenius, con una pila de combustible a bordo. Y la Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur, ha anunciado que financiará la investigación de esta tecnología en uno de sus institutos politécnicos estatales.

  

La fuerza del viento esta siendo también seriamente evaluada como fuente de energía. En lugar del tradicional uso de las velas, las investigaciones en los últimos cinco años, se han orientado hacia sistemas que puedan proveer empuje, y hacia la construcción del primer gran barco que utilizará rotores flettnor.

 

La energía solar también está en la lista. El “PLANETSOLAR”, un yate a motor actualmente en viaje alrededor del mundo, arribará a aguas estadounidenses esta semana. Su cubierta superior está completamente cubierta con paneles solares que proveen energía a la liviana embarcación. Y aunque se esté lejos de la potencia que requeriría un buque mercante, la experiencia constituye una vanguardia para sucesivos desarrollos en la utilización de la energía solar, como fuente adicional de potencia en un buque.

Los buques de transportes de automotores, con sus extensas y despejadas cubiertas superiores, son ideales para este tipo de desarrollos, y tanto MOL como Wallenius están trabajando en varias ideas para ver cuánta potencia se puede generar, aun cuando los actuales límites no pasan de la acumulación de electricidad.   

La década venidera va a marcar una gran diferencia en el aspecto de los buques, en su operación y en sus efectos sobre el ambiente.

Además del creciente abanico de fuentes de energía en desarrollo, están surgiendo ideas radicales para ahorrar combustible. Compañías como Stena Bulk, NYK , DK Group y el grupo sueco de investigación naval SSPA, están involucradas en sus propias investigaciones sobre el uso de burbujas bajo el casco del buque para reducir la fricción.

  

El diseño de los cascos también es motivo de reelaboraciones. Friendship Systems, una subsidiaria de Germanischer Lloyd, reivindica su capacidad para hacer miles de cálculos virtualmente simultáneos de diseño de cascos, para evaluar cuál será el mejor para un determinado nuevo buque. Esta optimización, junto con nuevas ideas acerca de hélices y timones, está generando rápidos pasos hacia la eficiencia en el consumo de combustible.

Los fabricantes de motores también están refinando sus productos; el desafío impuesto sobre el límite de gases nitrosos autorizados a partir del 2011, ya ha producido mejoras en los motores diesel, que los hacen más eficientes. Se han creado motores duales, capaces de funcionar tanto con gas como con combustible bunker, en algunos casos simultáneamente. Se ha realizado investigaciones en los sistemas de recuperación de calor, para reutilizar aún más la energía proveniente del proceso de combustión.   

Las empresas de ingeniería han incrementado el porcentaje de ingresos bombeado hacia sus áreas de investigación y desarrollo, en un esfuerzo por satisfacer los desafíos que todavía tienen que cumplir sus clientes armadores.

La finlandesa Wärtsilä es una de las que ha invertido esfuerzo y fondos en su tecnología ambiental, promoviendo una cantidad de acuerdos de cooperación con otras compañías, para el desarrollo de nuevas tecnologías.

El grupo de ingeniería británico Hamworthy, también incrementó su esfuerzo en I&D este año, al 2% de los ingresos por ventas. Aunque puede sonar como un porcentaje pequeño, significó un aumento de 19% para el año. El director ejecutivo de la empresa, Joe Oatley, recordó a Lloyd’s List
que los propietarios de buques deberán comenzar a adoptar decisiones importantes para el 2013.

Será necesario instalar sistemas de tratamiento de aguas de lastre, y los operadores en las áreas de control de emisiones tendrán que decidir sobre el camino a seguir para cumplir con el límite de 0.1% establecido para el azufre. Los propietarios tendrán que instalar un sistema de limpieza de gases de escape, utilizar gas natural licuado, u optar por destilados bajos en azufre como combustible. Cada una de estas tres opciones tiene ventajas y desventajas.

Ese será el primero de una serie de dolores de cabeza a enfrentar. Más entrados en la década, los propietarios que ordenen nuevas construcciones, deberán decidir qué tecnología usar para cumplir con los límites de gases nitrosos en las áreas de control de emisiones, y –un tiempo después-, cómo habrán de cumplir con los potenciales límites de emisiones de dióxido de carbono por establecerse.

Este último, por cierto, viene con el incentivo del ahorro de combustible como gran zanahoria, pero será el resultado de una creciente presión política.
Por Craig Eason

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List; 03/12/10

06/12/10
NUESTROMAR

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