Un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela concluyó que la fidelidad de esta especie no es vitalicia, por lo menos cuando están en cautiverio.
Un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela concluyó que la fidelidad de esta especie no es vitalicia, por lo menos cuando están en cautiverio.
Por primera vez una investigación logró caracterizar los marcadores genéticos de un caballito de mar europeo, un dato muy útil para "evaluar el estado genético de las poblaciones salvajes y para realizar análisis de parentesco en la especie", dice el análisis.
Además, sirvió para "obtener información sobre el comportamiento de selección de pareja".
De las 33 especies conocidas de este pez, "emblemático por ser el macho el que da a luz", están protegidas para frenar la disminución del número de ejemplares en todo el mundo.
El proyecto que arrojó esta conclusión, llamado ‘Hippocampus’, trata de recuperar las poblaciones salvajes en el litoral iberoatlántico basándose en la caracterización biológica poblacional y su cría en cautividad.
Para ello, el grupo de investigadores definió las condiciones biológicas y tecnológicas de cultivo más adecuadas para esta especie de caballito de mar, por lo que ideó un "acuario específico" y una dieta basada en el suministro del crustáceo Artemia.
La investigadora de la Universidad de Santiago de Compostela Carmen Bouza indicó que "las herramientas genéticas" desarrolladas serán "imprescindibles" para el "diseño de cruzamientos, evitando la consanguinidad" en la reproducción en cautividad, que "puede ser útil" para la repoblación en situaciones "eventualmente críticas" para los recursos naturales de la especie.
23/07/07
EL TIEMPO
