Los autos de GM llegaron al Puerto de Rosario

Los autos de GM llegaron al Puerto de Rosario

Finalmente, el barco que traía 2.000 autos para desembarcar en Puerto Rosario llegó esta tarde a la ciudad, un día histórico para la terminal y para la economía regional porque es la primera vez que se descargan autos por los muelles de la ciudad.


Finalmente, el barco que traía 2.000 autos para desembarcar en Puerto Rosario llegó esta tarde a la ciudad, un día histórico para la terminal y para la economía regional porque es la primera vez que se descargan autos por los muelles de la ciudad.

En rigor, el arribo estaba previsto para ayer, pero la operación estuvo a punto de fracasar por demoras de la Terminal Puerto Rosario(TPR) en poner operativo el remolcador necesario para las maniobras de amarre del barco. En la demora no tuvo responsabilidad la empresa ni tampoco fue un problema de falta de inversión, sino que se debió a las mañas propias de la burocracia sindical portuaria.

Y cuando toda parecía que el barco quedaría en Zárate, el puerto que utiliza por excelencia la automotríz, una demora en el arribo a la región le dio el tiempo suficiente al puerto local para poner operativo el remoclador y esta tarde se concretó el histórico arribo.

“Podemos confirmar que esta tarde llega el barco con 2,200 autos a Puerto Rosario”, le anunció a punto biz Bernardo García, manager de comunicaciones de General Motors. “Es una prueba piloto de la terminal y la naviera”, aclaró el ejecutivo. “Luego de esta operación, seguramente el puerto va a avanzar en las inversiones necesarias para tener la infraestructura que demanda este tipo de operaciones, infraestructura que en esta prueba piloto todavía no se tiene”, agregó García.

Los autos que bajan son los modelos de Chevrolet Captiva, Cruze y Spark. Para el ejecutivo de General Motors, “es necesario la alternativa logística que ofrece el Puerto de Rosario porque el puerto de Zárate está muy complicado”.

“El casamiento del año”

Se trata de un hito en el negocio logístico santafesino porque es la primera vez que se operan autos por las terminales locales, un paso inicial en un negocio estratégico para la empresa que ahora también va por las terminales radicadas en Córdoba. Y además se convierte en un emblema de la fuerte recuperación del puerto local.

Es que, precisamente, una de la razones por las que General Motors decidió instalarse en los noventa en el Gran Rosario fue por las ventajas logísticas de tener un puerto multipropósito cerca para exportar e importar vehículos casi desde el “patio” de su casa.

Pero la falta de solvencia institucional, la ausencia de inversiones y la cuestionada capacidad operativa que Terminal Puerto Rosario (TPR), concesionario de las terminales I y II, en el pasado abortaron cualquier posibilidad de concretar ese tipo de operaciones.

Y como toda oportunidad que se pierda, alguien la aprovecha. Así fue que en Zárate la familia Murchison -una de las históricas del sector- levantó un fenomenal complejo portuario para la operatoria de autos que terminó por convertirse en uno de los proveedores portuarios líderes para General Motors y las otras automotrices del sector.

Pero, afortunadamente para Rosario, todo cambió con la llegada de Vicentín a la mayoría accionar de TPR -corriendo a los anteriores dueños- y se consolidó con el ingreso de los chilenos de Ultramar como socios minoristas y operadores del negocio de contenedores, uno de los puntos fuertes del holding trasandino.

Con nuevo equipo, entonces, el puerto sumó solvencia institucional, inversión en infraestructura, know how operativo y estrategia comercial, los cuatro pilares necesarios para crecer de manera sostenida.

El círculo se cierra con el apoyo del propio gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, quien actúo de facilitador y promotor del acuerdo, ya que fue el mandatario quien tuvo participación decisiva en arrimar a General Motors y a TPR en pos de apuntalar el desarrollo regional.

En agosto, Isela Constantini, presidenta y directora ejecutiva de General Motors Argentina, Uruguay y Paraguay, dijo en el marco de su disertación en el pre-coloquio de IDEA realizado en Rosario que avanzaba en las conversaciones con Puerto Rosario.

El de hoy se trata de un primer embarque, a modo de testeo, que el puerto busca que sea sólo el debút de una relación comercial bien fluida con General Motors. Pero además es importante porque el debut permitirá también ganar gimnasia en el negocio específico como para salir en busca de cargas similares en las automotrices instaladas en Córdoba.

“Estamos con ocupación a full en Zárate y las demoras de Aduana nos complican porque nos suben costos ya que tenemos más tiempos los autos parados esperando autorización para entrarlos”, había admitido la presidenta de GM en agosto pasado como explicación de porqué necesitan sumar una nueva playa con depósito fiscal como la rosarina.

El renovado interés de GM por la terminal rosarina es fundamentalmente, bajar los costos logísticos. De hecho, Constantini remarcó en IDEA como uno de los principales desafíos el freno de la suba de los costos logísticos y la necesidad de desarrollar planes de mejora en la hidrovía.

Con todo, a futuro, la tarea no será fácil porque Rosario debe competir con ATZ, el puerto de los Murchison, que es líder en el segmento.

Y de consolidarse en el negocio, TPR encarará millonarias inversiones en la construcción de una playa de estacionamiento dentro del predio, entre otros servicios específicos para este tipo de carga.

06/11/13

PUNTO BIZ

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