Los astilleros surcoreanos deben llevar a cabo duras reestructuraciones para contrarrestar la desaceleración del mercado, según dijeron este domingo analistas del sector.
Los astilleros surcoreanos deben llevar a cabo duras reestructuraciones para contrarrestar la desaceleración del mercado, según dijeron este domingo analistas del sector.
Las reestructuraciones que afectarán a Hyundai Heavy Industries Co. (HHI), Samsung Heavy Industries y Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering Co. (DSME), así como a muchas empresas de menor tamaño, podrían provocar el despido de unos 10.000 trabajadores en los próximos dos o tres años.
La crisis que sufre el sector debido a la reducción en el número de pedidos también podría provocar la quiebra de las compañías menos competitivas.
El año pasado, el 18,2 por ciento de los astilleros surcoreanos estaban clasificados como compañías “marginales” con un futuro incierto. Esta cifra es sensiblemente superior al 6,1 por ciento de 2009.
El Gobierno ha afirmado que el mercado debe equilibrarse solo, y que se permitirá el cierre de las compañías más débiles.
En los años dorados de la construcción naval, las compañías ganaban miles de millones de dólares y contrataban un gran número de empleados que se embolsaban buenos salarios. En la actualidad, con la desaceleración económica global y una mayor competencia por parte de los astilleros chinos, las empresas locales pierden miles de millones de dólares.
Incluso los tres mayores astilleros del mundo -Samsung Heavy, HHI y DSME- registrarán este año unas pérdidas combinadas de alrededor de 10 billones de wones (8.760 millones de dólares).
Yim Jong-yong, presidente de la Comisión de Servicios Financieros (FSC, según sus siglas en inglés), dijo que las empresas incapaces de sobrevivir deben cerrar sus puertas, algo que podría aliviar las incertidumbres del mercado, añadiendo que la reestructuración puede acabar ayudando a la economía nacional.
Una fuente del sector de la construcción naval dijo que el Gobierno parece decidido a eliminar a las compañías menos competitivas y obligar a las supervivientes a llevar a cabo una dura reestructuración.
Así, DSME acordó realizar cambios que pueden provocar el despido de hasta el 30 por ciento de su plantilla en 2016. Esto supondría el despido de unos 3.000 trabajadores, después de que el sindicato de la compañía claudicase ante la presión de los acreedores.
Además, DSME venderá parte de sus activos y propiedades para generar fondos.
Los analistas dijeron que HHI y Samsung Heavy, que ya llevaron a cabo una reestructuración el año pasado, podrían verse obligados a realizar ajustes adicionales.
La fuente explicó que “los tres grandes astilleros tienen similares estructuras de ingresos y compiten por los mismos proyectos, por lo que su situación debería ser aproximadamente igual”, añadiendo que las compañías comenzaron a aceptar prejubilaciones como una forma de reducir costes.
Otras voces opinan que en los próximos años pueden darse fusiones entre empresas en dificultades para crear compañías mayores capaces de competir con sus rivales del extranjero.
El Gobierno, ante las nulas perspectivas de una recuperación en el futuro inmediato, anunció esfuerzos para dar apoyo de emergencia a las regiones más afectadas, como la provincia de Gyeongsang del Sur, para que puedan evolucionar a nuevos sectores industriales.
Además, se tomarán medidas para ayudar a los trabajadores despedidos, como el aumento del subsidio de desempleo de uno a tres años para que los trabajadores puedan formarse, algo que también debería ayudarles a encontrar un nuevo empleo. (Yonhapnews)
03/11/15

