El plazo, tres años. En este tiempo, si todo marcha según lo previsto, los astilleros gallegos se verán desbordados por la carga de trabajo. No obstante, lejos de quejarse por una situación que no hace más que beneficiar al sector, anuncian que se hará necesaria la incorporación de mano de obra cualificada. Hasta 875 nuevos puestos de trabajo.
El plazo, tres años. En este tiempo, si todo marcha según lo previsto, los astilleros gallegos se verán desbordados por la carga de trabajo. No obstante, lejos de quejarse por una situación que no hace más que beneficiar al sector, anuncian que se hará necesaria la incorporación de mano de obra cualificada. Hasta 875 nuevos puestos de trabajo.
SANTIAGO. Las empresas de construcción y reparación del naval de la Comunidad viven un momento histórico, y no es para menos. En este caso a nadie se le escapa que se trata de una industria de futuro para Galicia, o por lo menos así lo revela el último estudio de la Asociación del Clúster del Naval Gallego presentado ayer por su presidente, José Domínguez.
Las carteras de los astilleros privados están llenas de contratos, con los buques más grandes y las tecnologías más avanzadas y de mayor valor. También Navantia en Ferrol vive una época de gran actividad.
Si bien, la necesidad de poder enfrentarse a mercados líderes como Japón y Corea del Norte con la artillería pesada hace imprescindible aumentar el capital humano especializado. Por ello, Aclunaga ha diseñado un plan para formar a los más de 800 futuros profesionales que necesitarán las empresas del sector en la Comunidad autónoma.
Domínguez explicó que esta iniciativa nació para mantener la competitividad de las empresas navales en el futuro, «incluso en un escenario de desaceleración de la demanda de estos productos». Admitió que en el área de formación fue donde detectaron la mayor parte de las necesidades: «la de proveer recursos humanos con formación profesional certificada en todas actividades necesarias para construcción y reparación de buques, desde el diseño y desarrollo de proyectos técnicos a la gestión comercial, financiera hasta la fase productiva».
Finalmente, el presidente de Aclunaga llamó la atención sobre lo que supone para el sector contar con un plan de formación «específica, homogénea y certificada para los nuevos trabajadores», algo que, según dijo, «era una vieja aspiración de todo el sector naval».
POR E.P.RODRÍGUEZ-SOMOZA
19/12/07
ABC
