Según la última encuesta de la Asociación Argentina de Logística Empresaria la mitad de las empresas bajo estudio, que incluye operadores y dadores de carga, se encuentran en una situación de colapso.
Según la última encuesta de la Asociación Argentina de Logística Empresaria la mitad de las empresas bajo estudio, que incluye operadores y dadores de carga, se encuentran en una situación de colapso.
La expansión de la actividad económica y comercial, este año, está poniendo a prueba al sector logístico en todos sus frentes. En cuanto al sector externo, se espera cerrar con exportaciones e importaciones por un valor superior a los US$ 90 mil millones. Este valor global será, al menos, 11% superior a las cifras de 2006, cuando el comercio exterior alcanzó los US$ 80.600 millones.
Por el lado del mercado interno, los indicadores sobre consumo no paran de mostrar un continuo crecimiento. De hecho, las ventas de los supermercados en agosto último crecieron 16,6% con respecto a igual mes de 2006, según el relevamiento del INDEC.
En este contexto, la gran demanda del consumo interno está generando que lo que no puedan abastecer las empresas locales deba ser cubierto por productos importados, según explicó recientemente el presidente de la Cámara de Importadores, Diego Pérez Santisteban.
"El consumo interno está arrasando con todo", fue el contundente diagnóstico del directivo.
Así, la actividad logística en todas sus fases -tanto la especializada en retail como en importaciones y exportaciones- debe responder pruebas cada vez más exigentes semana tras semana.
De hecho, según la última encuesta de la Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG), la mitad de las empresas bajo estudio -que incluye tanto operadores, es decir, los que brindan el servicio, como los dadores de carga, que son aquellas firmas que necesitan tercerizar servicios-, se encuentran en una situación de colapso.
Esto implica que, en el primer caso, las empresas están en condiciones de hacer frente a una mayor demanda por parte de sus clientes.
Para el segundo grupo la situación también es complicada, ya que esto lleva a que no encuentren empresas en las cuales tercerizar así como también hay problemas para que puedan ampliar la flota propia.
La encuesta -realizada entre empresas de gran tamaño y Pyme y que incluye un 60% de dadores de carga y el resto operadores y consultoras-, separa entre capacidad de almacenaje y de transporte:
-En lo que respecta a almacenaje, el 27% de las firmas está excedido en su nivel de ocupación, mientras que otro 12% está al 100%.
-En cuanto a transporte, el 22% de las firmas ya considera insuficiente el espacio de bodega, mientras que otro 30% está al tope.
De este modo, promediando ambos sectores, se obtiene que el 45,5 de las empresas está colapsada en cuanto a espacios.
A esto se agrega un 25% más, promedio, que se mueve en la franja del 90 al 99% de capacidad. Por lo tanto, cualquier mínimo movimiento en los niveles de demanda podría colocarlos rápidamente en el anterior grupo.
En este contexto, el 84% de las empresas depende del transporte en carretera, mientras que el resto se reparte entre la infraestructura portuaria (11%), la aeroportuaria (3%) y la ferroviaria (1%).
Fuente: mercadoyestrategias.com.ar
Fotografía propiedad de viarural.com.ar
04/10/07
MARÍTIMO PORTUARIO

