En Puerto Madryn el impacto social es enorme por la mano de obra expulsada de la pesca. El Intendente de la ciudad planteará al Gobierno Nacional su preocupación por el tema. Por otro lado, la ministra Dufour reconoció que ya no hay compradores de Alpesca.
En Puerto Madryn el impacto social es enorme por la mano de obra expulsada de la pesca. El Intendente de la ciudad planteará al Gobierno Nacional su preocupación por el tema. Por otro lado, la ministra Dufour reconoció que ya no hay compradores de Alpesca.
La ciudad de Puerto Madryn ha perdido en forma directa más de 1500 empleos en el sector pesquero con la quiebra de Harengus y la paralización de Alpesca, dos empresas que en su momento fueron el horizonte de la actividad terminaron en la ruina. Son mil quinientas las familias que se quedaron sin sustento, y el impacto social repercute muy fuertemente en la ciudad, ya que los ingresos del sector del trabajo se vuelcan en su totalidad al consumo, y el comercio local admite las secuelas; a los desocupados de Harengus y Alpesca se suma la retracción de las actividades conexas, es decir que los coletazos del cierre de dos pesqueras es mucho mayor, más cuando el cierre se da con millonarias deudas a proveedores locales.
Así las cosas, el primer resorte donde la crisis de las pesqueras repercute es en la municipalidad, que si bien no diseña ni tiene injerencia alguna en las políticas de administración pesquera, sí recibe las demandas diarias de miles de familias que literalmente se quedaron sin ingresos y sin poder llevar el pan a la mesa.
Doble decepción
Medio centenar de ex trabajadores de Harengus fueron absorbidos por la pesquera Yaganes SA, que se dedicaba a la explotación del recurso centolla. Esos desocupados que habían quedado tirados en la calle con la quiebra de la empresa que los empleaba tuvieron una gran expectativa de reinsertarse en el mundo del trabajo dentro de la pesca, pero en rigor de verdad Yaganes fue un espejismo. En menos de un año de operatividad la compañía dejó tirados a sus empleados sin pagarles, ni los sueldos adeudados, ni la liquidación indemnizatoria cuando resolvieron cerrar la firma.
Hay familias que fueron víctimas de Harengus –dicho sea de paso, en el trámite de la quiebra aún no se liquidaron los resarcimientos indemnizatorios– y una gran parte de ellos fueron luego empleados por Yaganes y volvieron a experimentar el trauma de quedarse sin empleo.
Este contexto de extrema fragilidad social le será planteado hoy al jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, por parte del intendente Ricardo Sastre, quien intentará imponerlo de la situación real que atraviesa la pesca en Chubut.
Se bajó del caballo
El Gobierno de Chubut se embarcó en la aventura política de proponer la expropiación de los bienes de Alpesca, pero su trámite parlamentario ha tenido fuertes resistencias y ni siquiera el bloque oficialista está consustanciado o con vocación de sancionar una ley de ese tipo.
El 26 de febrero de 2014 el gobernador Martín Buzzi dictó un decreto instituyendo un comité que tomaba en resguardo la planta y los barcos de Alpesca, la cual había sido vendida el 6 de enero por parte de Omar Segundo a Federico Otero, pero esa venta siempre estuvo sospechada de haber sido fraudulenta, y es investigada judicialmente en tal sentido. La ‘intervención’ fue a los fines de esperar que se resuelva en la Legislatura la expropiación sobre la cual no existen al momento dictámenes de comisión para ser sometidos a votación en el recinto.
La gestión Buzzi, con la ministra Gabriela Dufour como principal autora ideológica, avanzó en intentar la expropiación. Una vez confiscados los bienes se los iban a entregar a Omar “Caballo” Suárez para que disponga de ellos, ya que tenían la promesa inicial de que les interesaba quedarse con los barcos y la planta de Alpesca, pero no así con el ‘muerto’ de los 270 millones de pesos de pasivos. Estos quedarían en una Alpesca residual, que sin activos serían de cobro imposible para los acreedores.
Dufour recalculando
Dufour confesó el viernes último que ya no hay empresarios interesados en comprar o quedarse con los bienes que el Estado se aprestaba a confiscar por medio de una expropiación. La ministra de Desarrollo Territorial y Sectores Productivos, de la cual depende el área pesquera de Chubut, tuvo que reconocer que hoy, justo cuando se cumplen tres meses de la intervención e Alpesca, están políticamente con el GPS ‘recalculando’.
Si esta semana se aprobara la expropiación no existe un plan para reactivar la firma. Dufour admitió la fallida operación, horas antes de que se concrete la visita del Sindicato de la Alimentación a Rawson. Hoy, el gremio que representa a los trabajadores fue citado a la Casa de Gobierno, donde se les haría conocer que la situación de Alpesca está en un punto de estancamiento absoluto. La colaboradora del gabinete de Buzzi, una de las pocas leales que le quedan, reconoce que en estas condiciones es muy difícil buscar inversores, que era la idea original del gobierno, es decir intervenir la planta, resguardar los bienes y buscar un empresario del sector que ponga el dinero suficiente para reactivarla. “Tres interesados con los que hablé me plantearon el marco legal y como éste no está claro nadie acepta el desafío”, se sinceró Dufour al admitir un nuevo traspié en lo que ha sido una bochornosa intervención estatal en la crisis de la empresa privada. (Por Nelson Saldivia; Revista Puerto)
27/05/14

