Dos aviones militares de transporte Hércules C-130 aterrizaron con las 17 toneladas en monedas de oro y plata recuperadas de un galeón hundido por los británicos en 1804, poniendo fin a una odisea de 200 años y a un juicio en los tribunales de la Florida, que llegaron a la Corte de Estados Unidos y aún podría tener nuevas derivaciones judiciales
Dos aviones militares de transporte Hércules C-130 aterrizaron con las 17 toneladas en monedas de oro y plata recuperadas de un galeón hundido por los británicos en 1804, poniendo fin a una odisea de 200 años y a un juicio en los tribunales de la Florida, que llegaron a la Corte de Estados Unidos y aún podría tener nuevas derivaciones judiciales
Los aviones transportaban 594.000 monedas y otros artefactos recuperados por el gobierno español tras cinco años de batalla legal con la empresa estadounidense de salvamentos marítimos Odyssey Marine Exploration, que se llevó el cargamento a Estados Unidos en mayo del 2007.
Los cazadores de tesoros del Odyssey encontraron el tesoro entre los restos del galeón Nuestra Señora de las Mercedes, en aguas del Atlántico frente a la costa de Portugal y muy cerca de Gibraltar. La marina real británica lo hundió cuando enfilaba hacia el puerto naval de Cádiz procedente de Perú. El valor de las monedas fue calculado en unos 500 millones de dólares para los coleccionistas, que lo habría transformado en el mayor tesoro en la historia naval, pero que España no podrá usufructuar, dado que sólo tendrá un valor arqueológico.
Por otra parte un nuevo frente se abrió en materia judicial, ya que Perú reclamó la propiedad del Tesoro, que salió de su territorio, aunque, en principio, la Justicia de Estados Unidos no aceptó el reclamo.
27/02/12
EL DÍA
