El Servicio de Guardacostas autorizó el lunes el movimiento de 60 embarcaciones en el río Mississippi, facilitando así el inicio de la rehabilitación de esa vital ruta de tránsito de cargas, luego del derrame acaecido la semana anterior en Nueva Orleans, y que resultó ser el peor en casi una década.
El Servicio de Guardacostas autorizó el lunes el movimiento de 60 embarcaciones en el río Mississippi, facilitando así el inicio de la rehabilitación de esa vital ruta de tránsito de cargas, luego del derrame acaecido la semana anterior en Nueva Orleans, y que resultó ser el peor en casi una década.
“Está bastante más abierto al movimiento de buques, y muy controlado”, dijo el vocero del organismo. Los buques autorizados están libres de petróleo pues vienen del exterior de la zona del derrame, agregó.
El río es un vínculo vital para la exportación de granos, productos del petróleo, carbón y otras materias primas desde el Oeste Medio de los EEUU, y para la importación de petróleo crudo para las refinerías.
Cerca de 200 buques fueron obligados a retroceder a ambos lados de la zona de derrame, que se extiende desde Nueva Orleans hasta el Golfo de México.
Un funcionario portuario dijo que el Servicio de Guardacostas parece estar dando prioridad a los buques que se dirigen hacia el norte desde el Golfo de México, pero permitiendo algún movimiento hacia el sur, desde aguas arriba de Nueva Orleans.
Mientras tanto, las refinerías ubicadas aguas arriba, que suman alrededor del 40% de la capacidad total del estado de Louisiana, estaban operando normalmente, a pesar del derrame que redujo el tráfico al mínimo. El Departamento de Energía informó que ninguna de las refinerías de la zona ha recurrido al préstamo de emergencia de las reservas petroleras estadounidenses.
El río continúa cerrado oficialmente, con una zona de seguridad de 98 millas establecida entre Nueva Orleans y el Golfo de México. Sin embargo, se ha autorizado el movimiento de buques en base a un análisis caso por caso. Hay docenas de embarcaciones que todavía permanecen fondeadas a la espera de autorización.
Según las previsiones, la limpieza del río tomará semanas, y no existen todavía estimaciones acerca de la posible fecha en que las operaciones retornen a la normalidad.
Los Guardacostas clausuraron el río, después de que una barcaza colisionara a un buque tanque el miércoles pasado, derramando cerca de 1.600 toneladas de fuel oil al río, en Nueva Orleans.
La zona de seguridad fue establecida para mantener el control de los buques mientras se efectúan las tareas de limpieza. “Es para proteger a los trabajadores durante la tarea”, afirmó el vocero de la fuerza.
Según los funcionarios, la limitación al tránsito de embarcaciones también reduce la agitación y la propagación del derrame.
Los investigadores han estado controlando los registros del remolcador “Mel Oliver”, que empujaba a la barcaza en el momento del accidente. Según se confirmó, la tripulación no tenía sus autorizaciones en regla.

Se están efectuando las tareas preparatorias para el salvamento de la barcaza pertenciente a la firma American Commercial Lines, que fue partida en dos por el buque tanque “Tintomara”, perteneciente a Whitefin Shipping Co, de Gibraltar. Este último sólo sufrió daños menores, y no sufrió pérdidas de hidrocarburos (la totalidad del fuel oil derramado proviene de la barcaza).
(Fuentes: Reuters, Guardian,co, Maritime News; 28/07/08)
30/07/08
Traducción de NUESTROMAR
