Las resoluciones de Año Nuevo de los armadores

Las resoluciones de Año Nuevo de los armadores

Optimismo en Hamburg Süd; dosis de ironía en el mensaje de MOL, e importantes anuncios por parte de NYK

Optimismo en Hamburg Süd; dosis de ironía en el mensaje de MOL, e importantes anuncios por parte de NYK

Ottmar Gast, CEO de la naviera alemana Hamburg Süd, auguró que la recuperación de la industria marítima y el retorno del equilibrio entre oferta y demanda no están tan lejos.
 
"Los expertos prevén que la oferta de transporte y la carga llegarán a un punto de equilibrio en 2014 o 2015. Nosotros creemos que esto sucederá dos o tres años antes", destacó en una entrevista con el diario Hamburger Abendblatt, en los "es-tertores" de 2009.
 
El directivo destacó que la sobreoferta fue mitigada gracias a la cancelación y reprogra-mación de entrega de buques, pero advirtió que Hamburg Süd recibirá la totalidad de los 12 portacontenedores pedidos, 10 de los cuales superan los 7100 TEU de capacidad, y serán los más grandes que recalarán en los puertos de América del Sur.
 
Tras remarcar que las pérdidas sufridas por la compañía son "menores a las de otras navieras", con ingresos que se redujeron de US$ 6400 millones a US$ 4600 millones en 2009, Gast subrayó que Hamburg Süd no necesitó recurrir a la asistencia financiera a la matriz Oetker Group.

Por su parte, el presidente de la japonesa MOL, Akimitsu Ashida, apuntó en su mensaje de Año Nuevo: "Hay que dejar de ser buenos surfistas y pasar a ser buenos nadadores", metáfora con la que se refirió a cómo la compañía se mantuvo en la cresta de la ola hasta que la crisis trajo "aguas turbulentas" de las que sugirió salir "con esfuerzos propios".

MOL volvió a los "números negros" en su cuenta de resultados recién en el tercer trimestre de 2009. "Nuestros pronósticos para el año fiscal 2009 (que termina en marzo) dan cuenta de ingresos por US$ 108 millones", y marcó una analogía entre la velocidad a la que se navegaba en tiempos pre-crisis y la actual, para explicar el desempeño económico: "En 2007, registramos ingresos por US$ 3400 millones, y los barcos navegaban a 30 nudos. En 2008, los ingresos fueron de US$ 2200 millones, navegábamos a 20 nudos. Los ingresos de este año (US$ 108 millones) equivaldrían a navegar a un nudo, más lento que a paso de hombre", aseveró. "Quisiera ver una recuperación hacia una velocidad crucero de 10 nudos, es decir, el equivalente a unos US$ 1000 millones de ingresos", añadió.

En su discurso de año nuevo, el presidente de la japonesa NYK, Yasumi Kudo, analizó el plan integral de emergencia adoptado, con el eje puesto en la reducción de costos operativos, cuya máxima expresión fue la navegación extra lenta de sus buques, medida que apuntó a disminuir el consumo de combustible, el desguace y la inmovilización de los activos responsables de la sobrecapacidad de la oferta.

Como resultado de esa medida, la flota operativa de NYK pasó de 115 buques que representaban una capacidad de 410.000 TEU (equivalente a un contenedor de 20 pies) a 90 barcos (350.000 TEU). En tanto, la disponibilidad de car carriers (barcos que transportan vehículos) se redujo de 130 a 90; dos de los 10 aviones de NYK permanecieron detenidos en los hangares.

Asimismo, la capacidad de almacenamiento en depósitos disminuyó de 850.000 a 760.000 metros cuadrados, y la flota terrestre de camiones pasó de 1500 a 1100 unidades.

"Debemos redoblar los esfuerzos para recortar la sobrecapacidad y lograr el retorno de la rentabilidad a toda costa durante la segunda mitad de este año", destacó Yasumi Kudo.
 
Tras recordar que estas medidas no alcanzan si no están acompañadas por una recomposición de los fletes, el máximo directivo de la compañía japonesa exhortó a transformar en "sustentables" los negocios de transporte marítimo y aéreo.

En este sentido, la compañía informó cambios en los activos fijos de largo plazo: un recorte del 50% de la flota de buques portacontenedores de acá a 2015, año en que la capacidad de la compañía será un tercio de la actual.

Al 1° de este mes, NYK mantenía órdenes de construcción de 190 buques, de los cuales 140 son graneleros y tanqueros, con los que apuntan lograr contratos de largo aliento con las acerías chinas e indias, y las (o la) compañías mineras de Brasil.

12/01/10
LA NACION

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