Las pesqueras no negociarán con el gremio si no levantan los piquetes (Madryn)

Los trabajadores afiliados al Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) continuaron por segundo día consecutivo, con la paralización y bloqueo de las actividades productivas en las plantas pesqueras de Puerto Madryn, en reclamo de una recomposición salarial para el sector.

Los trabajadores afiliados al Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) continuaron por segundo día consecutivo, con la paralización y bloqueo de las actividades productivas en las plantas pesqueras de Puerto Madryn, en reclamo de una recomposición salarial para el sector.

El paro con toma pacífica de algunas plantas se inició en la madrugada del miércoles, en todas las plantas procesadoras de la provincia, a excepción de Pesquera San Isidro de Madryn, en la que el cuerpo de delegados no acompañó la medida por ser disidente a la conducción del STIA.

A lo largo del miércoles los dirigentes del gremio de la alimentación consiguieron la firma de acuerdos con todas las empresas pesqueras con plantas radicadas en la ciudad capital Rawson, por lo que paulatinamente se retrotraía la medida de fuerza y se retiraban los ‘piquetes’ establecidos en los ingresos a los predios de esas firmas.

En Comodoro Rivadavia, al mediodía de ayer solo restaban que se incorporen a un acuerdo con el sindicato las pesqueras Arbumasa y Barilari, por lo que la protesta permanecía frente a esos establecimientos.

En Madryn, la única empresa que aceptó firmar un acuerdo fue la española Conarpesa, la que otorgó 140 pesos de incremento no remunerativo a sus trabajadores, y 140 en concepto de ‘presencia’, cifra que se fracciona en 24 días, y en caso de que el operario se ausente de sus tareas, se le descuenta el proporcional por cada día.

Ese acuerdo alcanzado con Conarpesa ahora quedó establecido como piso de negociaciones por los dirigentes sindicales, quienes intentan conformar una mesa de diálogo con las empresas integrantes de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), luego que no se llegara a un entendimiento entre las partes y se desencadenara en este conflicto.

En esta ciudad, las únicas empresas que continúan operando con normalidad son Conarpesa -al firmar el acuerdo- y San Isidro, porque su personal no se plegó al reclamo, el resto permanecía con piquetes de trabajadores en sus portones de ingreso, aunque sus planteles administrativos continuaban desarrollando sus tareas normalmente.

Fuentes sindicales aseguraron que la CAPIP habría realizado una presentación ante la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia para que se declare ilegal la medida de fuerza, en base a los cortes de rutas de ingreso a los sectores industriales. Oscar Hughes, secretario gremial del STIA, aseguró que el bloqueo es simbólico, ya que “los administrativos ingresan a laborar normalmente y en la madrugada (de ayer) un camión con pescado fresco fue dejado circular e ingresar con su mercadería al predio de la empresa Pescapuerta. El gremio tiene voluntad de diálogo, es la Cámara la que no se quiere avenir a negociar”, indicó.

Por su parte, Luis Núñez, secretario general del STIA, aseguró que no le cree a las empresas cuando dicen que no pueden pagar un incremento salarial, porque en ningún momento dejaron de exportar o llegaron a exportar menos producción. “El sindicato va a continuar con un paro total de actividades hasta que se destrabe esta posición intransigente”, remarcó.

El STIA asegura que el reclamo de una recomposición salarial es en base “al alza indiscriminada en los precios de los productos de la canasta familiar”.
 
No se negocia bajo presión
 
Consultados algunos responsables de directorios de empresas pesqueras, todos coincidieron en que no se sentarán a negociar y “no habrá diálogo, hasta tanto no se normalice la situación en las plantas pesqueras y se retire el personal que mantiene tomados los predios”.

El planteo que sostienen las empresas es que “nadie se sienta a hablar con aquel que ingresó por la fuerza a vivir en su casa. Sería irracional”.

Esta ruptura de contacto entre las empresas y el gremio es intransigente por parte de ambos sectores, a lo que las empresas adicionan la no intervención de la Subsecretaría de Trabajo.

“Apenas se declaró el conflicto, lo que debieran haber realizado es decretar la conciliación obligatoria, o declarar ilegal la medida porque estaba en vigencia un acuerdo de paz social. Pero parece que las únicas medidas de fuerza ilegales son las que le hacen al Estado”, remarcaron.

Aseguran paralelamente que en el actual escenario empresario pesquero sería imposible otorgar un incremento salarial. Los representantes de las firmas pesqueras aseguran que se avizoran reducciones en las cuotas de captura y bajas en las cantidades que se pescan.

En la tarde de ayer, las posiciones que ambas partes sostienen respecto al reclamo de los trabajadores, definen el conflicto como de muy complejo destrabe ante la ausencia total de canales de diálogo, a que las empresas no se sentarán a conversar hasta que no se normalice la toma de las plantas y a que el gremio no se retirará si no consigue primero el compromiso de un incremento salarial.

16/11/07
DIARIO DE MADRYN

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