Al establecer un límite de 150 metros de eslora para los buques que ingresan al puerto, una naviera ya no puede operar con buques propios en Mar del Plata.
Al establecer un límite de 150 metros de eslora para los buques que ingresan al puerto, una naviera ya no puede operar con buques propios en Mar del Plata.
La actividad de las empresas navieras que operan en Mar del Plata se encuentra cada vez más comprometida a causa de la reducción del canal de acceso al puerto local, que se encuentra amenazado por la presencia de un enorme banco de arena ubicado junto a la escollera Sur.
Con un ancho de apenas 60 metros, la única vía que está habilitada para ingresar a la estación marítima local ya no admite la llegada de buques que superen los 150 metros de eslora, por razones de seguridad.
Por ese motivo, Maersk, Hamburg Süd y Maruba -las tres compañías que transportan contenedores- observan día a día la evolución del problema. El canal secundario de acceso al puerto, que debería tener unos 100 metros de ancho, se encuentra reducido actualmente en un 40%, por lo que las autoridades del consorcio de administración de la estación marítima, debieron tomar una medida preventiva para evitar incidentes.
Según se supo, establecieron que no pueden ingresar al puerto embarcaciones con más de 150 metros de eslora, lo que ya obligó a la empresa Maruba a dejar de operar con barcos propios en la ciudad. La naviera había comenzado a recalar en Mar del Plata hacía pocos meses y debió dejar de hacerlo ya que sus embarcaciones exceden el límite establecido por el consorcio.
Por ese motivo, hoy sus contenedores deben viajar en barcos más pequeños, pertenecientes a otras compañías. Si bien Hamburg Süd y Maresk continúan operando con normalidad, lo están haciendo con poco margen ya que una eventual reducción del canal podría poner a sus buques en la categoría de "no admisibles".
El canal secundario es en la actualidad la única vía de acceso al puerto habilitada y, a pesar de que fue dragada a fines de 2006, una rápida acumulación de sedimentos provocó que sus dimensiones se redujeran considerablemente en los últimos meses.
Para salir del paso habría que realizar un dragado de 120 mil metros cúbicos de arena, por lo que el consorcio ya aprobó hacer un llamado a licitación en lo inmediato. Si bien en diciembre del año pasado la draga James Ensor del grupo belga Jan De Nul, había efectuado una obra en ese sector, algunos temporales provocaron desplazamientos de arena, acortando la distancia para la operatoria de los buques de mayor porte que llegan a la ciudad a cargar contenedores o cereal. El presidente del consorcio, Mario Dell’ Olio, admitió que en el puerto existe "una luz roja muy fuerte", haciendo referencia así a la magnitud del problema. Días atrás el funcionario planteó que con el nuevo dragado se aspira a lograr que el canal tenga entre "90 y 95 metros de ancho" y una profundidad de "10 metros".
"Estamos hablando con todas las empresas para ver si lo podemos hacer en un plazo corto", indicó el funcionario bonaerense.
Por las características del trabajo en una zona con fuerte oleaje no apta para cualquier draga y la oferta de equipos disponibles, nadie en el directorio apuesta a que el trabajo esté terminado antes de los 50 días.
11/07/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
