A pocos días de cumplirse el 30 aniversario del conflicto entre Argentina y el Reino Unido por las Malvinas, los isleños quieren dejar la disputa en el pasado y enfocarse en el futuro, el cual está signado en gran parte por la explotación petrolera.
A pocos días de cumplirse el 30 aniversario del conflicto entre Argentina y el Reino Unido por las Malvinas, los isleños quieren dejar la disputa en el pasado y enfocarse en el futuro, el cual está signado en gran parte por la explotación petrolera.
Así, al tiempo que recrudece la guerra dialéctica entre Buenos Aires, que considera que las islas le pertenecen y fueron usurpadas por los británicos en 1833, y Londres, los pobladores locales o “kelpers” quieren mirar hacia adelante.
“Queremos mirar hacia el futuro, mirar hacia arriba y hacia adelante, y desearíamos que Argentina fuera un mejor vecino”, dijo a
La situación actual “es una inconveniencia, es una molestia, pero pasará”, agregó Cheek en referencia a lo que los isleños consideran un “bloqueo” de parte de su gran vecino, que ha tomado medidas contra la pesca y sugirió rutas aéreas alternativas al vuelo semanal desde Chile.
Si para los isleños Argentina representa el pasado, la promesa petrolera genera expectativas.
“Si todo sale bien el primer barril de petróleo de Malvinas será producido en el segundo trimestre de 2016”, dijo a
Clifton, cuya compañía maneja la logística del puerto en Puerto Argentino, o Port Stanley para los malvinenses, recordó que hay cinco empresas de exploración petrolera en Malvinas.
Una sola de esas compañías, Rockhopper, confirmó el hallazgo de una reserva estimada en más de 1.000 millones de barriles en aguas circundantes, aunque según Clifton no habrá números definitivos hasta fines de este mes.
Cifras astronómicas para una sociedad de poco más de 3.000 personas, que hasta hace poco sobrevivía gracias a la producción lanera en unas frías islas de 12.000 km2 peinados por el viento, y que ahora se encuentra a las puertas de convertirse en un Catar del Atlántico Sur, que curiosamente tiene una superficie similar.
“Estamos estudiando varios modelos para la producción” petrolera, dijo a
Haywood confirmó que el gobierno local estudia ya desde hace un tiempo cómo enfrentar el potencial cambio que sería la lluvia de millones de ‘petrodólares’.
Pero los cambios ya comienzan a detectarse en Puerto Argentino.
“Nosotros decimos que somos muy escépticos ante el petróleo, pero ya comenzaron a subir los precios de las casas en Stanley”, dijo Sybie, desde su mostrador en una casa de souvenirs, que pululan en el pueblo gracias a la llegada de los grandes cruceros en el verano austral.
Entre tanta cifra y especulación -ello sin contar los 30 millones de dólares anuales que ingresan por licencias de pesca que otorga un estilo de vida confortable en las islas- el pasado parece alejarse de la mente de los kelpers.
Graham Didlick, propietario de una posada en Darwin y guía turístico, dijo que “la gente quiere seguir con sus vidas, no pensamos mucho en la guerra, pero preferiríamos que la cosas con Argentina fueran diferentes”.
El pasado en las islas yace en los cementerios militares de Darwin y San Carlos, en los campos minados y en los restos de batallas desperdigados por los montes aislados y ventosos.
De todas formas, cuando son interrogados sobre la guerra, todos recuerdan “dónde estaban” en esos momentos.
Tomás Abraham, filósofo argentino que visita las islas esta semana, comentó sobre el significado de la disputa en la actualidad.
“Argentina tiene un discurso que suena anacrónico, se recuerda a los héroes de Malvinas porque no se quiere recordar que se tiene mala conciencia por haber apoyado una dictadura que los condujo a la guerra y esos héroes se murieron”, explicó al recorrer el cementerio militar argentino en Darwin junto a
“Me parece que la clave, o donde Argentina debería concentrar sus esfuerzos ahora es la geopolítica del Atlántico Sur, cómo se van a explotar los recursos, e incluso
Abraham se animó a especular que el próximo gran conflicto de los kelpers no será con Argentina sino con el Reino Unido.
“Van a tener tanto dinero que en algún momento van a buscar la independencia, y van a tener problemas con Inglaterra por la mosca (dinero)”, dijo.
El gobernador Haywood no descartó que ello ocurra, pero sin inmutarse dijo que “Inglaterra en su historia ha permitido la independencia de territorios bajo su control”.
Hace muchos años el escritor argentino Jorge Luis Borges dijo que el conflicto en Malvinas era similar al de “dos calvos peleándose por un peine”.
Pero en la actualidad ese peine parece haberse convertido en un milagroso tónico capilar y solamente el futuro dirá si es compartido también por Argentina. AFP
29/03/12
UNIVISIONNOTICIAS.COM
