Ceuta, Tánger, Algeciras y Gibraltar. Dos en la costa europea y otras dos en la africana; dos españolas, una británica y la restante, marroquí. Tienen áreas fiscales especiales y puertos, pero no se desarrollan de manera simétrica.
Ceuta, Tánger, Algeciras y Gibraltar. Dos en la costa europea y otras dos en la africana; dos españolas, una británica y la restante, marroquí. Tienen áreas fiscales especiales y puertos, pero no se desarrollan de manera simétrica.
El estrecho de Gibraltar es un lugar estratégico, fuente inagotable de riqueza, tablero de intereses internacionales y, desde luego, un ámbito donde compiten varios países que se juegan el dominio económico de la zona.
En cierta ocasión, algunos ceutíes, agrupados en un club, tuvieron la feliz idea de convocar, en reuniones y actos humanitarios conjuntos, a las cuatro ciudades que representan los intereses que confluyen en el estrecho más famoso del mundo.
Así, durante varios años y con poco entusiasmo de las autoridades de cada una de las zonas implicadas, la gente de Tánger, Ceuta, Algeciras y Gibraltar mantuvo frecuentes encuentros en cada una de esas localizaciones y llevó a cabo proyectos que fueron beneficiando a cada una de las áreas, por riguroso turno anual.
Los analistas dijeron, luego, que esos cónclaves fueron una especie de anticipo de la posteriormente inventada Política Europea de Vecindad.
En esos encuentros, se pudo comprobar el grado de preocupación de los gobiernos de cada uno de los países implicados por sus ciudades en el estrecho y constataron cómo la política británica en Gibraltar, para conseguir cosas poco a poco, sin ceder nada a cambio, le iba dando magníficos resultados.
Gibraltar
La llamada "Roca" fue consiguiendo agilizar la aduana, eliminar la exigencia del pasaporte, que le facilitaran líneas telefónicas, atención de la seguridad social, abastecimiento de combustible desde España (lo que le permitió relanzar su puerto, atendiendo, además, buques-basura), mantener su sistema económico y de sociedades, meter su aeropuerto en el sistema europeo, captar el turismo español, convertirse en el centro financiero de los extranjeros en la Costa del Sol y negociar directamente con España.
Algeciras
Este sector se convirtió en la base de contenedores del sur de Europa, más por decisión de las compañías implicadas que por gestión propia y, con una lentitud desesperante, fue accediendo a las autopistas de Sevilla y Málaga, mientras continúa esperando que la centenaria línea férrea sea modernizada.
La ciudad andaluza, que rechazó diplomáticamente la posibilidad de un helicóptero con Málaga en tiempos pasados, se ha convertido, por razones geográficas, en el punto de partida y regreso de miles de camiones, inmigrantes y vehículos que van a Marruecos, año tras año.
Después, sacrificó calidad de vida por economía y llenó su costa de industrias, situación, desde luego, nada envidiable.
Tánger
Conocida por las aventuras novelescas y varias producciones cinematográficas, tanto europeas como hollywoodenses, Tánger se ha convertido en la niña mimada de la monarquía marroquí, que la ha potenciado con sus frecuentes estancias en la ciudad y con la mejora de infraestructuras, incluido el aeropuerto, que ya abrió su nueva terminal y dispone de vuelos con varios países a precios realmente competitivos.
Todo ello sin citar las autopistas, red de ferrocarriles y otras iniciativas de gran interés. Una continua labor de promoción ha ido atrayendo a la ciudad y su zona franca numerosas empresas; incluso, españolas.
También se hizo una importante apuesta al presentarse la ciudad a la Expo de 2012 y, para gestionar esta candidatura, se creó un Comité Internacional.
Pero ese proyecto deberá esperar otra ocasión, aunque el esfuerzo de imagen realizado demuestra el interés del gobierno marroquí por la ciudad de Tánger.
La empresa catalana Ficosa, de componentes para automóviles, se implantará allí para suministrar a la futura planta del grupo Renault-Nissan, que, en 2010, producirá 200.000 vehículos anuales.
El puerto de Barcelona ya firmó un acuerdo con la agencia especial Tangermed, para constituir una empresa mixta que explote una Zona de Actividades Logísticas (ZAL) de 10 hectáreas, en el nuevo puerto tangerino.
Pronto, el mismo Tangermed dispondrá de una terminal de pasajeros, construida por la italiana Saipen, que situará a estos y sus vehículos a la entrada de la nueva autopista y con los controles de policía realizados a bordo (poco a poco, se ha ido arrebatando a Ceuta el tráfico de pasajeros, que ya se reparten ambos puertos casi al 50%).
Y se anuncian centros comerciales, nuevos hoteles, promociones inmobiliarias como la de Sotheby’s, zonas francas, todo coordinado por una agencia oficial para el desarrollo de la antigua ciudad internacional y su zona de influencia.
Un paseo por los polígonos industriales de Tánger pone de manifiesto el desembarco continuo de empresas europeas y allí han conseguido utilizar las naves para actividades industriales, sin ceder estas a otras funciones, como ocurrió en Ceuta.
Tánger, como el conjunto de Marruecos, tiene también sus problemas. El primer reto será conseguir que todo ese desarrollo llegue al pueblo llano y no se quede en las cuentas de resultados de las grandes empresas.
Igualmente, la práctica judicial en los tribunales marroquíes, que siguen utilizando el árabe exclusivamente como idioma de trabajo, viene creando problemas a los inversores y residentes extranjeros, quienes deben contratar forzosamente abogados locales y desenvolverse en unas condiciones que desconocen.
Ceuta
Es la cuarta ciudad del estrecho y languidece frente a las oportunidades que se presentan a sus tres hermanas. Es evidente que el gobierno español no ha calibrado la importancia que tiene el estrecho ni aplica en la zona una política coordinada con Andalucía y Ceuta.
Hubo gestos importantes, como la visita del presidente del gobierno y la posterior de los reyes, pero faltan medidas de tipo práctico.
Ceuta tiene armas para competir en esta zona, desde su régimen económico fiscal (que se encuentra en crisis, sin reacción propia) hasta su puerto, que debe ser potenciado, pero ello requiere tomar algunas medidas, como abordar de una vez el tema de los transportes en el estrecho.
Pero se coincide en la poca importancia que todos dan en España al escenario internacional en que se mueve Ceuta y la dedicación del gobierno local a los importantes, pero no estratégicos, problemas y rencillas locales, lo que hace que la ciudad pierda el tren del progreso en el estrecho.
23/08/08
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA
