Las corrientes marinas llevarán la radiación de Fukushima a Estados Unidos

Llegarán en cantidades inofensivas, sin superar los estándares marcados por la Organización Mundial de la Salud.


Llegarán en cantidades inofensivas, sin superar los estándares marcados por la Organización Mundial de la Salud.

Los restos de la fuga de la central de Fukushima llegarán próximamente a la costa Oeste de Estados Unidos y Canadá. El Instituto Oceánico Woods Hole ha avisado de que los vestigios del agua radiactiva de Fukushima alcanzarán primero el litoral Alaska y Canadá para, posteriormente, desplazarse hacia Norte América y Hawai.

Estos vestigios de radiación, que viajarán a través de la corriente marina Kuroshio, a priori no generarán efectos adversos a la salud humana. Ken Buessler, de Woods Hole, asegura que “los niveles en la costa del Pacífico serán muy bajos”. Las investigaciones de Woods Hole muestran que las partículas radiactivas C-137 (Cesio 137) llegarán en cantidades inofensivas, sin superar los estándares marcados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la misma línea apuntaba a principios de mes el informe del El Comité Científico de Naciones Unidas sobre los Efectos de la Radiación Atómica (UNSCEAR). Los expertos de la ONU concluyeron que “no habría grandes efectos, ni en el ser humano, ni en los ecosistemas”. Pese a ello, Ken Buessler remarca desde la página oficial de Woods Hole la importancia de “monitorizar” la radiación para poder realizar un seguimiento de su evolución.

La institución oceanográfica inició su estudio en el mes de abril de este año. Con unos fondos de unos 24.000 dólares, la organización ha podido recolectar y analizar muestras de agua de 24 puntos diferentes de la costa Este de Estados Unidos, desde Costa Rica hasta Washington.

Fue el 11 de marzo de 2011 cuando un terremoto de 8,9 grados en la escala Richter sacudió el país nipón. Los movimientos de tierra, que generaron maremotos con olas de hasta 40 metros de altura, provocarían grandes daños a la central atómica de Fukushima y el vertido de más de 1.000 toneladas de material radiactivo al mar. Los restos llegarán a las costas americanas tres años después del accidente. (One Magazine)

22/04/14

 

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