Un nuevo estudio que tenía como objetivo investigar la relación entre la captura de anchoa y sus patrones de circulación en el invierno en el mar Adriático norte, muestra que las condiciones oceanográficas durante el invierno determinan la abundancia de este recurso.
Un nuevo estudio que tenía como objetivo investigar la relación entre la captura de anchoa y sus patrones de circulación en el invierno en el mar Adriático norte, muestra que las condiciones oceanográficas durante el invierno determinan la abundancia de este recurso.
Los científicos que realizaron el estudio sostienen que la predicción de estas condiciones podría contribuir a orientar la gestión de la pesca sostenible en la región.
Las predicciones de las poblaciones de peces son importantes para guiar la gestión pesquera y pueden ayudar a prevenir la sobreexplotación. Los métodos de predicción implican la medición de parámetros ambientales, como la temperatura del mar y la salinidad, y su correlación con las poblaciones de peces.
Tales esfuerzos son especialmente importantes para las especies de importancia comercial, como la anchoa europea (Engraulis encrasicolus), que es económicamente importante para las regiones del Adriático, en especial para Italia, Croacia y Eslovenia.
Los desarrolladores del estudio encontraron que las fluctuaciones en las capturas de anchoa coincidían con los cambios en el clima invernal.
Explican que en los inviernos de ‘tipo B’, se produce la salida de agua del Adriático y aumenta su contenido de sal, mientras que en los inviernos de ‘tipo A’, las aguas del río Po, en el norte de Italia, ingresan en el Adriático y la salinidad del mar disminuye, causando un aumento de la abundancia del fitoplancton.
El fitoplancton es un componente oportunista de la dieta de la anchoa, pero también la comida de su principal presa, el zooplancton, lo que conduce a altas poblaciones de anchoa y, por lo tanto, grandes capturas.
Sin embargo, es importante señalar que la población de anchoa puede fluctuar debido a múltiples factores naturales y antropogénicos. Los hallazgos de este estudio podrían permitir el desarrollo de modelos predictivos para la pesca de anchoa en el mar Adriático, que posibiliten una gestión basada en las condiciones meteorológicas en el otoño, o en las condiciones del mar a principios del año.
La continuidad de una pesca intensa sin tener en cuenta los stocks pesqueros genera el riesgo de sobrepesca. Para reducir este riesgo, se han propuesto restricciones a la pesca y el desarrollo de la acuicultura. En lugar de estos métodos, los investigadores sugieren que el uso de la “pesca inteligente” -la pesca que se basa en las predicciones científicas de stock-, de tal manera que la cantidad de peces capturados se ajuste a los límites de su población.
Los investigadores dicen que el control continuo de la población de anchoa, junto con el monitoreo de las condiciones invernales, podría ayudar a planificar las actividades de pesca sostenibles. Este nuevo enfoque, que ellos llaman un mecanismo de predicción de “puesta a punto”, podría beneficiar al medio ambiente y a la economía.
En el mar Adriático, sugieren que la pesca de anchoa sólo debe ser incentivada por los gobiernos en años favorables. En los años malos para los stocks de anchoa, los pescadores deberían ser desalentados. Este enfoque, que se fundamenta en la vinculación de los cambios a largo plazo en las corrientes geostróficas con los stocks biológicos, podría emplearse para predecir las poblaciones de peces en otras regiones, dado que las corrientes geostróficas se pueden obtener fácilmente a partir de datos oceanográficos estándar. (Fis.com)
22/03/16
