Según el INIDEP, el crustáceo goza de muy buena salud. La biomasa alcanza el doble de lo prospectado en el 2007. Por primera vez y gracias a los problemas de mercado, las observaciones de los biólogos respecto de permitir el desarrollo del crustáceo antes de comenzar la pesca, fueron atendidos.
Según el INIDEP, el crustáceo goza de muy buena salud. La biomasa alcanza el doble de lo prospectado en el 2007. Por primera vez y gracias a los problemas de mercado, las observaciones de los biólogos respecto de permitir el desarrollo del crustáceo antes de comenzar la pesca, fueron atendidos.
El langostino patagónico tiene características biológicas que hacen muy complejo su manejo, ya que se trata de una especie con un ciclo de vida relativamente corto y con una alta tasa de crecimiento, que depende de las fluctuaciones ambientales. Es por ello que resulta imprescindible el seguimiento constante de la pesquería para lograr una correcta administración.
El Departamento de Crustáceos del INIDEP, a cargo del biólogo Juan de la Garza, elaboró un detallado y claro informe con los datos obtenidos en las dos últimas campañas realizadas en, noviembre-diciembre de 2008 y enero-febrero de 2009, en el que se da a conocer la evolución espacio temporal de la biomasa del langostino patagónico (Pleoticus muelleri) detectado en el golfo San Jorge.
La biomasa calculada para toda el área sur fue de 4.867 toneladas en noviembre de 2008 y de 12.635 toneladas en enero de 2009, que equivale al doble de biomasa observada en la campaña de enero de 2007 (6.069 toneladas). Este aumento tan considerable es analizado por el grupo de estudio como un indicador muy alentador, aunque no se deja de aclarar que “por sí solo no sustenta una predicción confiable de las capturas y desembarco total anual de langostino que permita comparar las dos temporadas de pesca”.
Es por ello que el informe pone en aviso a las autoridades acerca de que una tasa de explotación alta podría provocar una acelerada disminución del número total de ejemplares que recién se están incorporando a la pesquería, y se desaprovecharía un incremento de la biomasa que indefectiblemente se produce en unos pocos meses como consecuencia del crecimiento del langostino.
Por el contrario, si no se alienta la pesca en zonas donde todavía el langostino se encuentra inmaduro, se favorecerá la conservación y los rendimientos en las áreas libres de pesca y en poco tiempo “tendrán mejores resultados en la relación costo-beneficio de la actividad”. Por primera vez, estas consideraciones fueron atendidas y la temporada de pesca del langostino comenzó el 6 de abril en Santa Cruz, cuando en otros años es muy difícil lograr que se espere al mes de marzo para zarpar.
Dice en el informe técnico Nº 16/09: “El 90 por ciento de los ejemplares de langostino del área evaluada pertenecen a las categorías comerciales L4 a L6, menores a 40 piezas por kilo”. Esta es la parte de la población que estará disponible para la pesca durante la actual temporada. Mientras que el 10 por ciento restante corresponde a la biomasa reproductora de la que dependerá la biomasa disponible en la temporada de pesca 2010.
En el norte del golfo San Jorge se encontraron concentraciones reproductivas de langostino, que son un potencialmente de excelente rendimiento pesquero, ya que se trata de individuos de talla comercial grande.
En el presente año el manejo del recurso fue impecable, como ya dijimos, debido a una cuestión ajena a la administración pesquera: las cámaras llenas de langostino de la temporada 2008, marcaron el ritmo del inicio de la actual temporada de pesca. La consecuencia directa es que se están logrando capturas evidentemente mayores, lo que se traduce en un mayor rédito económico.
Cuando la temporada comienza, a fines de febrero, se capturan en promedio de 4 a 6 toneladas diarias de langostino L4, L5 y L6. En la zafra 2009 que recién empieza se están capturando de 6 a 10 toneladas diarias de langostino L3 y L4. Los porcentajes que se están manejando son un 20 por ciento de L2, un 60 por ciento de L3 y un 20 por ciento de L4.
Entre los datos biológicos destacados del informe se destaca la importante concentración de langostino en proceso de reproducción en el área de Bahía Camarones (44º 42’ S – 065º 25’ O), donde no se habían presentado resultados positivos desde el verano de 2005.
El informe finaliza exhortando a la autoridad de aplicación a manejarse bajo el principio precautorio pese a los buenos resultados obtenidos: “Es imprescindible que las autoridades de aplicación involucradas mantengan un criterio precautorio en las decisiones a tomar, apoyados en la información científica.”
Dicen que en toda crisis hay una oportunidad y un aprendizaje. Es de esperar que la acertada decisión de no salir a pescar antes de lo recomendado, sea tenida en cuenta en los próximos años, cuando el langostino, esperamos, sea tan altamente rentable como lo supo ser. Es que a la vista está, que no escapa raudamente al área de Nación, que permite ser capturado en buena cantidad y en mejor talla, lo que se traduce siempre en mayor calidad y mejor precio.
Por Karina Fernández
22/04/09
REVISTA PUERTO

