La Universidad de Córdoba desarrollará tecnología para los sectores naval y aeronáutico

La apuesta de la Universidad de Córdoba (UCO) por el campo de las nuevas tecnologías crece cada vez más, así como su interés en convertirse en un referente científico nacional.

La apuesta de la Universidad de Córdoba (UCO) por el campo de las nuevas tecnologías crece cada vez más, así como su interés en convertirse en un referente científico nacional.

Prueba de ello es la creación de una nueva empresa de base tecnológica, la Sociedad de Investigación y Nanoestructuras (Sinatec), una firma que suministrará fibra de carbono producido mediante la novedosa técnica de la nanotecnología al sector aeronáutico y naval, entre otros. Con su iniciativa, la UCO se convierte además en la primera institución académica de la comunidad autónoma que lidera un proyecto de estas características, que tiene una elevada potencialidad, y acrecienta su afán por mejorar las relaciones entre el mundo empresarial y la comunidad académica.

Tal es la importancia y los beneficios que reportará este campo de trabajo que el encargado de este proyecto, el catedrático de Química Analítica de la UCO, Miguel Valcárcel, comparó ayer la nanotecnología -que comenzó a desarrollarse hace apenas 12 años- con "la revolución que supuso la informática hace dos o tres décadas". "Nadie duda ahora de su repercusión social, económica e industrial", incidió el profesor, quien reconoció que la utilidad de la nanotecnología "supondrá un cambio drástico" en el campo productivo, ya que "aporta perspectivas insospechadas". No en vano, la aplicación de esta técnica conseguirá, entre otros, palos de golf ligeros de peso, el desarrollo de prótesis o la construcción, incluso, de piezas resistentes que sustituirán a los cristales y también ordenadores más potentes y veloces. Es más, organismos como la Agencia Aeroespacial Norteamericana (NASA) ya trabajan con ella. El único sector que, hasta la fecha, se ha mostrado más receloso a la hora de introducir estos nuevos materiales es el aeronáutico, debido a "que es una industria muy conservadora", indicó Valcárcel. A pesar de ello, continuó, "poco a poco está empezando a utilizar fibra de carbono".

Las empresas industriales que requieren la nanotecnología se extienden además al sector de la automoción e, incluso, este material se utiliza en la construcción de coches para la Fórmula 1, dada la resistencia y la elasticidad de los productos que genera. A estas propiedades, que reportan numerosos beneficios económicos, así como productivos, se suman otras como su resistencia a la corrosión o su escaso desgaste.

La iniciativa cordobesa comienza su andadura con un capital de apenas 3.000 euros e iniciará su actividad comercial en menos de un año, según las previsiones del equipo de trabajo que lidera Valcárcel. El también Premio Nacional de Investigación Enrique Moles de 2005 explicó que las estructuras de fibra de carbono que saldrán de Sinatec suponen la creación de "materiales más ligeros, pero más resistentes". El catedrático de Química Analítica incidió en que la primera actuación de la empresa "está orientada a la mejora de las propiedades de los materiales de fibra de carbono, que se van a reforzar con nanotubos -una estructura de este elemento químico que puede estar enrollado por una o varias capas- mediante varias técnicas". A medio plazo, Sinatec pretende tanto mejorar la tecnología desarrollada como diversificar las aplicaciones de los nanotubos a otros ámbitos de trabajo e incluso llegar a producir derivados de estos para consumo interno y de clientes.

18/02/07
EL DIA DE CORDOBA

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