La situación de la construcción naval brasilera

La situación de la construcción naval brasilera

(FNM) Una visión de Ariovaldo Rocha, Presidente del Sindicato Nacional de la Industria de la Construcción y Reparación Naval y Offshore (Sinaval).

(FNM) Una visión de Ariovaldo Rocha, Presidente del Sindicato Nacional de la Industria de la Construcción y Reparación Naval y Offshore (Sinaval).

“Las cifras de empleo en los astilleros brasileros demuestran que la crisis los alcanzó fuertemente a partir de 2015.

 

2006

2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

19.600

29.125

33.277

40.500

56.112

59.167

62.036

78.136

82.472

57.048

50.963

         Valores a fin de cada año (2016 hasta marzo). Fuente: Sinaval

 

Los segmentos de la construcción naval que permanecen con una demanda relevante son los de convoyes fluviales (barcazas y empujes), remolcadores portuarios y  buques de apoyo marítimo.

El segmento offshore todavía tiene órdenes importantes en proceso de construcción. La cuestión es la continuidad. Petrobras anunció que las órdenes de construcción de plataformas de producción de petróleo serán encaradas mediante licitación internacional de grandes integradores de sistemas como  Modec, SBM, BW, Teekay y Bumi Armada. Aun así, existen astilleros brasileros alineados internacionalmente como Brasfels, Jurong Aracruz y Brasa que probablemente puedan beneficiarse con contratos de integración local de módulos, segmento donde  Brasil presenta competitividad.

En este mercado de suministro a las obras de construcción de plataformas petroleras, algunas empresas locales están construyendo los módulos y realizando la integración a los cascos. Hay astilleros medianos especializados en la construcción de los módulos y empresas de servicios que hacen mantenimiento y reparación de las plataformas. Forman una red calificada como proveedoras de Petrobrás y de empresas internacionales.

Es una actividad económica con capilaridad en una red de técnicos y abastecedores que engloban a micro y mediana empresa y que necesitan apoyo específico para generar empleos y renta y contribuir a la competitividad del sector.

Existen astilleros que atraviesan crisis financieras, como el caso de Eisa y Mauá (RJ), y de Ecovix-Estaleiro Rio Grande (RS). La reducción del mercado también contempla que algunas unidades productivas – como Astillero Alianza y Vard Niterói, ambos ubicados en Niterói (RJ)-, cierren actividades, ya que las obras van ser llevadas a cabo por Oceana (SC) y por Vard Promar (PE), respectivamente.

En una reunión realizada con la presencia de Sinaval (institución que representa a los astilleros brasileros instalados en diversas regiones del país) y Abrenav (Asociación Brasilera de Empresas de Construcción Naval y Offshore), los participantes coincidieron en la siguiente visión sobre el mercado actual:

1 – Mercado de FPSOs apuntado a grandes integradores;

2 – Reducción de inversiones de Petrobras;

3 – Posible surgimiento de las petroleras internacionales como futuro centro de demanda (fin de la exigencia de Petrobras en el régimen de reparto);

4 – Mercado de reparación, mantenimiento y desmantelamiento;

5 – Optimismo de los integradores internacionales tradicionales con liderazgo tecnológico y capacidad de captación de inversiones.

El segmento de construcción de buques de apoyo marítimo prosigue con sus obras en marcha y ya siente la reducción de contratos para construcciones futuras. La reducción de inversiones por parte de Petrobras, representa una disminución en el número de yacimientos a desarrollar, lo que reduce la demanda de plataformas de producción, buques de apoyo y barcos petroleros aliviadores.

Tanto en Brasil como en los demás países con una actividad de construcción naval relevante, la crisis provocó una reducción en los encargos. La desaceleración económica internacional redujo el dinamismo del comercio mundial y cambió completamente el escenario. Aun así, el transporte marítimo continúa siendo un sector importante y con demanda para la modernización de las flotas. Las nuevas realidades de la economía mundial y de la brasilera provocarán grandes cambios.

En la última reunión con sus asociados, Sinaval inició una movilización para que las valiosas inversiones realizadas no sean abandonas. La construcción naval es un sector cíclico, lo que hace necesario demostrar que los astilleros poseen capacidad de reacción, con generación de empleos, renta y atracción de inversiones. Proyectos como el de Enseada Indústria Naval, localizado en la Bahía de Todos los Santos, presenta condiciones únicas para estructurar un polo de construcción naval, a ejemplo de los que existen en Rio de Janeiro, en Rio Grande do Sul, en Santa Catarina y en Pernambuco.

En relación con el caso de Sete Brasil, los astilleros tienen los buques de perforación prácticamente terminados y se pueden convertir en activos deseados y contribuir a evitar pérdidas mayores a los accionistas y proveedores. El momento especial que vive la política brasilera, inhibe la conducción de soluciones que exijan decisiones complejas. Sin embargo, es necesario apelar a la lógica irrefutable de que es mejor apoyar la construcción naval, como hacen otros países, que permitir que esos activos se vuelvan contencioso judiciales que afecten también a los bancos públicos, que actúan como agentes del Fondo de la Marina Mercante.

En esta línea, Sinaval se hace presente para presentar a las autoridades y demás participantes de ese mercado, soluciones que contribuyan al empleo y al desarrollo de la economía” (Por Ariovaldo Rocha, presidente de Sinaval. Portos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR)

31/05/16

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