(FNM) El gas no convencional se está convirtiendo en la próxima revolución energética. El gas es el combustible fósil más limpio y, comparado con otros combustibles, relativamente barato. Por ejemplo, el Gas Oil (profusamente utilizado en generación eléctrica a falta de gas) tiene un precio del orden de los U$ 30 por millón de BTU (MBTU) mientras que el GNL más caro tiene un precio equivalente al orden de los U$ 17 por MBTU.
(FNM) El gas no convencional se está convirtiendo en la próxima revolución energética. El gas es el combustible fósil más limpio y, comparado con otros combustibles, relativamente barato. Por ejemplo, el Gas Oil (profusamente utilizado en generación eléctrica a falta de gas) tiene un precio del orden de los U$ 30 por millón de BTU (MBTU) mientras que el GNL más caro tiene un precio equivalente al orden de los U$ 17 por MBTU.
La cantidad de gas que se puede obtener por el método de fractura de esquistos es, para ponerlo en términos suaves, gigantesca.
El desarrollo intensivo de áreas no convencionales de gas en los EEUU ya está cambiando paradigmas económicos mundiales. Para empezar, los EEUU se van a convertir en uno de los exportadores de gas más grandes del mundo. Terminales de importación de GNL se están convirtiendo en terminales de exportación que ya van a estar sacando cargamentos para 2015.
La producción de gas no convencional no es sencilla. Requiere grandes cantidades de agua, productos químicos y espacio. No todo el gas no convencional existente puede ser fácilmente producido. Imaginemos en Paris un área de producción del tamaño del Bois de Boulogne, o en cualquier lugar en China con su densa población y falta de espacio (y de agua). No obstante esto, el gas va a cambiar el aspecto de la comercialización de energía en un futuro muy cercano.
El gas puede ser transportado por gasoductos sobre cualquier distancia. También puede ser licuado como GNL y enviado por buque a cualquier lugar del mundo. Mismo para distancias relativamente cortas la relación costo/beneficio de producir, embarcar y regasificar el GNL puede ser competitiva.
El GNL es relativamente nuevo como un formato de comercialización a gran escala. No obstante esto existe desde hace más de 40 años, principalmente en Europa y el Lejano Oriente.
En los últimos 10 años ha crecido substancialmente a partir de exportaciones de Medio Oriente y una mayor demanda del Lejano Oriente.
Adicionalmente se han creado nuevas terminales de exportación en Australia, África Occidental, la ex URSS, el Medio Oriente y Norte de África (en adición a las ya existentes)
La capacidad de producción actual de GNL se estima en el orden de las 242 millones de toneladas por año (MTPA) y los nuevos proyectos en desarrollo dan una producción estimada del orden de 330 MTPA para 2017. Muchos de los proyectos en desarrollo han sufrido demoras y puede haber alguna falta de oferta entre 2014 y 2016 ya que la demanda sigue creciendo rápidamente.
El cierre de la mayoría de las plantas nucleares en Japón generó un crecimiento fenomenal de la demanda de 65 MTPA en 2009 con un pico de más de 90 MTPA el año pasado (a los efectos comparativos, la Argentina importa del orden de los 5-6 MTPA).
Hay actualmente 379 buques de transporte de GNL en la flota y 100 unidades en construcción (26% de la flota existente). En tanto que esto puede crear una sobreoferta de buques para los próximos años, por otra parte las nuevas terminales de exportación proyectan una posible necesidad de unos 370 buques adicionales para el año 2020. Considerando que parte de la flota existente es de los buques de la “primera generación” construidos en los ’70 es previsible que la necesidad de buques adicionales vaya a ser, no solamente para nuevos proyectos sino también para sustituir los buques más antiguos.
En conclusión, el gas no convencional y el GNL van a crecer y, de alguna forma, revolucionarán el formato actual de comercialización de energía, donde actuales importadores se van a convertir en exportadores y los actuales exportadores van a tener que esforzarse más para comercializar sus productos.
Para la Argentina es muy importante asegurarse la provisión de GNL en los próximos años donde nuevas terminales de importación van a competir fuertemente por suministro (y precios)
Por Jan Kok
Original en Inglés publicado en Buenos Aires Herald. Traducción del autor para NUESTROMAR
21/02/13
FUNDACION NUESTROMAR

