La recreación del desembarco cautivó a mucha gente en Punta Cuevas (Pto. Madryn)

La recreación del desembarco cautivó a mucha gente en Punta Cuevas (Pto. Madryn)

Aunque el frío se hizo sentir ayer por la mañana en el sector de la ciudad conocido como Punta Cuevas, una gran cantidad de personas se dieron lugar allí para compartir y observar la recreación del histórico desembarco.

Aunque el frío se hizo sentir ayer por la mañana en el sector de la ciudad conocido como Punta Cuevas, una gran cantidad de personas se dieron lugar allí para compartir y observar la recreación del histórico desembarco.

La imagen de esta recreación intenta recrear aquel 28 de julio de 1865. A bordo de una barcaza, los actuales descendientes de galeses –con la ayuda del personal de Prefectura Naval Argentina- navegaron hasta la costa, contra el viento y con mucho esfuerzo.Foto

Sobre la piedra tapada de verdín, dos personas vestidas con los atuendos típicos de la época agitaron banderas a los pies de la leña ardiendo.

A unos metros, los descendientes de los nativos esperaron a que los colonos arribaran portando sus ropajes típicos.

Pocos minutos antes de arribar a la costa, en el mástil donde flamea a diario la Bandera Argentina se procedió a izar la bandera de la comunidad mapuche-tehuelche y la galesa.

Al llegar la embarcación a tocar la arena de la orilla, un grupo de caballos se acercó hasta la misma y comenzó, así, el traslado de todas las personas hasta la costa.

Los aplausos no se hicieron esperar. Desde la baranda del observatorio de Punta Cuevas, turistas, descendientes de galeses y aborígenes, público en general y medios de prensa –locales, provinciales y nacionales- observaron el momento.

Como salidos de un libro de historia, los personajes que recrearon la escena de 1865 comenzaron a caminar rumbo a la explanada donde los esperaba la actual descendencia de quienes habitaban estas tierras.

FotoSin querer perder un instante de lo que estaba ocurriendo, los presentes fueron acompañando la comitiva y ubicándose en torno al escenario natural donde se montó el momento más esperado: el primer contacto entre colonos y aborígenes.

Revalorizando el carácter solidario de unos y otros, y el intercambio cultural que entonces se produjo y repercute hasta nuestros días, la ceremonia contó con un intercambio de alimentos.Foto

Guanaco por pan, en un primer momento; cantos y danzas, en un segundo instante, fueron parte de una símbolo que guarda en sí mismo la esencia de este encuentro: el intercambio de culturas en un contexto de paz y de tolerancia… Y la necesidad de seguir alimentando su propia existencia a través de la cultura de sus pueblos.

En relación con esto último, llamó la atención la participación de las nuevas generaciones en torno a cada uno de los eventos que fueron parte de este festejo de los 143 años de nuestra ciudad.

29/07/08
EL CHUBUT

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