El resultado del 25 de octubre planteó incógnitas también en el ambiente portuario. Aún con un margen de indefinición en el escenario nacional, a la espera del ballottage del 22, se descarta que una eventual administración a cargo de Mauricio Macri estará muy nutrida de cuadros técnicos porteños. Pero habida cuenta de la escasa incidencia política y administrativa que tiene la ciudad de Buenos Aires en el principal puerto del país -que continúa bajo administración nacional, configurando un fracaso en el reclamo de pase a la órbita porteña- no preocupa la migración de funcionarios.
El resultado del 25 de octubre planteó incógnitas también en el ambiente portuario. Aún con un margen de indefinición en el escenario nacional, a la espera del ballottage del 22, se descarta que una eventual administración a cargo de Mauricio Macri estará muy nutrida de cuadros técnicos porteños. Pero habida cuenta de la escasa incidencia política y administrativa que tiene la ciudad de Buenos Aires en el principal puerto del país -que continúa bajo administración nacional, configurando un fracaso en el reclamo de pase a la órbita porteña- no preocupa la migración de funcionarios.
La cuestión pasa por la provincia. María Eugenia Vidal, gobernadora electa del principal distrito económico (y portuario) del país, deberá enfrentar una búsqueda rápida y eficiente de gente para encarar la transición.
El gen con el que se autodefine Pro es la eficiencia de la gestión. La política provincial en materia de puertos, al margen de lo hecho, deberá inyectar ese gen de forma masiva.
Granos, energía, contenedores y autos. O sea, los vectores productivos argentinos en todo sentido, se juegan no sólo la eficiencia, sino la otra variable de la competitividad que nada tiene que ver con el tipo de cambio: los costos logísticos. En materia de granos, la provincia de Buenos Aires tiene un complejo de completamiento de bodega de buques imprescindible en Bahía Blanca y Quequén. En cuestión de energía, las estaciones regasificadoras de Bahía Blanca y Escobar. En contenedores, la principal terminal privada (Exolgan) y la que espera en gatera (Tecplata). Respecto de la industria automotriz, el polo por excelencia de los buques Ro-Ro está en Zárate y Campana.
Es un listado somero de los servicios autónomos públicos, y privados nacionales e internacionales que hacen el comercio exterior.
Quedan grandes saldos deudores: Mar del Plata, puerta de la pesca (que todo lo exporta) con mantenimiento errático y una terminal de cruceros que es todo un bluff; el puerto de San Pedro, cuya inactividad puso en riesgo la campaña de exportación de limones, y una ruta 6 que demoró más de lo que los tiempos privados pueden soportar.
En la cuestión portuaria, donde los fondos son críticos (sobre todo en dragado), la provincia debe recostarse en la Nación. A favor de Vidal (si gana Macri): la posibilidad de la coherencia en el hilo conductor, con una administración moderna y centralizada, todo dentro de un marco único de planificación. (Por Emiliano Galli; La Nación)
04/11/15
