A fines de marzo se cumplen dos años desde que la familia Luksic desembarcó en la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV) en medio de una crisis interna que amenazaba seriamente la continuidad de la primera empresa en abrirse a Bolsa en Chile.
A fines de marzo se cumplen dos años desde que la familia Luksic desembarcó en la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV) en medio de una crisis interna que amenazaba seriamente la continuidad de la primera empresa en abrirse a Bolsa en Chile.
Y justamente hoy se celebra otro hito en el “segundo aire” de Vapores. Se cumple un año desde que se anunciara -luego de terminado el aumento de capital por US$1.200 millones- la toma de control de los Luksic sobre la naviera que tradicionalmente había estado en manos de la familia Claro.
Cuando a fines de marzo de 2011, los Luksic entraron a la propiedad de Vapores, lo hicieron a través de la compra del 10% de las acciones en USD120 millones. Las negociaciones que sellaron el ingreso duraron apenas unos días y marcaron el inicio de una etapa llena de cambios para la compañía que era un ícono en el país, pero que venía registrando fuertes pérdidas.
Pese a que se trató inicialmente de una compra tímida en términos de participación, la noticia fue bien recibida en el mercado que vio en la llegada de los Luksic un salvavidas para la complicada situación de la compañía que estaba muy influida por el alza del precio del petróleo y una fuerte baja en las tarifas. De a poco la familia, liderada por Guillermo, comenzó a afianzar su posición. “El grupo tuvo influencia desde el primer minuto. Si bien al principio no tenían la mayoría de las acciones y controlaban en conjunto con los Claro, dada la compleja situación, era obvio que se iba a necesitar capital. Los únicos de la mesa que podían proporcionarlo eran los Luksic”, aseguran en el mercado.
A los pocos días de sellar el ingreso, los Luksic se hicieron de otro 8% de la propiedad y los cambios comenzaron “drásticamente”.
En mayo, uno de los hombres de confianza de la familia, Oscar Hasbún, desembarcó como gerente general del área naviera que representaba el 90% del negocio y la mayor parte del problema. Él, junto con la administración liderada en ese minuto por Arturo Ricke, idearon un plan tendiente a revisar la estrategia. “Desde el día en que Guillermo Luksic se sentó en el directorio, el futuro de la compañía comenzó a estar marcado por las decisiones de la familia”, afirma otra fuente de la industria. Es más, cuando intentando reducir costos hicieron acuerdos de operación conjunta de carga con otras navieras en algunos de los servicios que ofrecían, cuentan que fue el mismo Guillermo quien viajó a negociar para restituir y generar vínculos de confianza con otras compañías que estaban, según explican en el mercado, “destruidos por la actitud anterior que había tenido la compañía”.
Poco después vino el despido del 10% de los empleados en Chile y en el mundo y la definición de aumentar la flota propia que usaban en la operación y que hoy llega casi a un 40%.
Pese a que se alivianó la estructura, la situación internacional no daba tregua. Con el precio del petróleo aún alto, tarifas bajas y el comercio deprimido, el año 2011 lo cerraron con pérdidas históricas por USD1.250 millones. Pero eso no amilanó a los Luksic, quienes el 15 de febrero del año pasado se convirtieron en los controladores de la compañía con un 37,44% de las acciones luego del exitoso aumento de capital que dio paso a otro hito: la separación de SAAM y su apertura en Bolsa.
Hasta ese minuto la familia, que había invertido USD787 millones en la compañía, no lograba ver retornos. Es más, debió esperar varios meses hasta que en los resultados del tercer trimestre registraron, al fin y después siete trimestres de perdidas, una ganancia operacional de USD37,3 millones. Ahora el mercado está a la espera de los resultados del cuarto trimestre.
“Considerando que tanto los volúmenes operados como los niveles reportados de tarifas así como el precio del combustible no han variado significativamente en el cuarto trimestre respecto del tercero, los resultados de CSAV deberían estar en línea. Hacia adelante resta evaluar el impacto de la nueva flota en las operaciones”, explica el analista de Standard & Poor’s, Diego Ocampo.
Con el proceso de reestructuración interno prácticamente terminado, cuentan que en la compañía ahora la consigna es la consolidación y la materialización de algunos planes específicos para lograr aún mayor eficiencia.
El “factor Guillermo”
En el mercado coinciden en que “no hay una receta mágica para salir del problema” y que la virtud del proyecto de reestructuración fue la consistencia que tuvo pero además “el timming preciso y adecuado en el que se ejecutó”. “El problema era de tal magnitud que una sola medida no iba a mejorar nada”, agrega otro analista. Además, se reconoce que en la implementación de las medidas, muchas de ellas “dolorosas”, el rol de Guillermo Luksic fue fundamental. “Fueron sus cojones los que permitieron que la compañía saliera adelante protegiendo puestos de trabajo y el prestigio de la economía chilena. Como se trata de una compañía muy internacionalizada, si CSAV quebraba, el tema iba a poner a Chile en todos los medios del planeta”, explica una fuente del mercado. Es más, la misma fuente agrega que “su coraje y decisión” fue fundamental para “lograr lo que se ha logrado hasta ahora” en una industria que “fue, es y seguirá siendo riesgosa”, pero que puede tener un retorno “enorme”.
Desde la presidencia, Luksic sigue de cerca “el segundo tiempo” de la compañía que vende USD4 mil millones al año, y está al tanto de cada movimiento. Según cuentan, unas dos veces a la semana se comunica con Hasbún.
Perspectivas: un 2013 “estable”
Con los cambios ya hechos y con los primeros indicios de recuperación, en el mercado comentan que este año debiera ser mucho mejor que 2012 en términos de resultado para Vapores y la industria en general. Según Ocampo, han “redundado en que esté mejor equipada para los periodos más desafiantes, con una estructura de capital más robusta, más flexibilidad financiera y una operación más estable por la mayor proporción de flota propia”.
Aunque agrega que es difícil prever lo que va a suceder en la industria, dice que las señales son más positivas que antes. “Por ejemplo, los últimos seis meses los niveles de tarifas se han mantenido bastante estables. Eso ha sido, en mi opinión, reflejo de las medidas que han tomado las navieras de sacar flota de circulación”, explica. Eso sí, Ocampo dice que la industria está “lejos de vivir un boom”. “Debieran mantenerse niveles de rentabilidad mínimamente razonables a no ser de que el precio del petróleo suba o que el comercio internacional caiga más de lo esperado, pero creo que no es el escenario. Debiéramos tener un 2013 estable”, dice. Sin embargo, hay quienes se atreven a adelantar que el primer trimestre los resultados van a ser “mucho mejores” que los del primer trimestre de 2012, y que eso va a “marcar” el año porque parte importante del mal 2012 se explica por lo que sucedió en los primeros tres meses.
“La tendencia del negocio es muy distinta a la que era, pero falta mucho para que la compañía pueda estar tranquila. Hay muchos riesgos, pero hoy Vapores tienen una estructura de costos más eficiente y un tamaño más adecuado”, explican en la industria. Con esto en mente, incluso hay quienes se aventuran que este año la compañía incluso podría crecer “un poco”.
“En un mundo que se recupera, el 2013 o 2014 los resultados pueden ser muy distintos a los que se han visto hasta ahora”, agregan. Con la empresa ya ordenada ahora sólo resta que la economía mundial recupere su equilibrio y deje de afectar negativamente a la industria.
“El tsunami económico que se veía hace 8 meses en materia de la economía internacional, hoy se ha trasformado en nubarrones con chubascos pero se ha reducido ese elemento de riesgo para los próximos 48 meses y eso es significativo. Ahora eso tiene que empezar a notarse en cosas reales como aumento del comercio. Eso va a ayudar mucho al negocio y debiera empezar a notarse el segundo semestre”, agrega un conocedor del mercado.
19/02/13
MARÍTIMO PORTUARIO
