El famoso velero del siglo XIX Cutty Sark, icono de la historia de la navegación a vela y una de las principales atracciones turísticas de Londres, ha sufrido esta mañana graves daños en un incendio. Los expertos evalúan ahora si la estructura de hierro del barco podrá ser recuperada. La policía baraja la hipótesis de que el fuego haya sido intencionado.
El famoso velero del siglo XIX Cutty Sark, icono de la historia de la navegación a vela y una de las principales atracciones turísticas de Londres, ha sufrido esta mañana graves daños en un incendio. Los expertos evalúan ahora si la estructura de hierro del barco podrá ser recuperada. La policía baraja la hipótesis de que el fuego haya sido intencionado.
Tras varias horas, los bomberos consiguieron controlar las llamas, que no han causado heridos, mientras que la policía ha indicado que está investigando el siniestro como un "incidente sospechoso". Los agentes están examinando las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad, que muestran que había gente por la zona en el momento en que comenzó el fuego en el barco. "No hay indicios en este momento de que esas personas que aparecen en la grabación de las cámaras de seguridad estén implicadas en el incidente, porque muchos pueden ser simplemente testigos", ha manifestado el inspector Bruce Middlemiss, de la Policía Metropolitana.
Historia del velero
El velero, construido en 1869 en los astilleros de la empresa Scott & Linton, en Dumbarton (Escocia), estuvo en un principio destinado al transporte de té desde China y debía ser el más rápido de su clase para llegar a Reino Unido con las primeras hojas de té del año.
En una famosa carrera en la que también participó el Thermopylae, ambos buques salieron de Shahghak el 18 de junio de 1872, pero el Cutty Sark perdió el timón al atravesar el estrecho de Sudan y llegó a la capital británica el 18 de octubre, una semana después que su rival, tras 122 días de navegación.
Su reputación legendaria se deriva del hecho de que, tras el incidente del timón, su capitán, John Willis, decidió continuar la carrera con un timón improvisado en lugar de esperar a que le llegase uno nuevo, gracias a lo cual sólo perdió una semana. Los veleros se vieron finalmente derrotados por la navegación a vapor, que comenzó a utilizar el atajo del recién inaugurado Canal de Suez.
El Cutty Sark se dedicó posteriormente al transporte de lana desde Australia, y consiguió hacer tiempos de 360 millas náuticas (666 kilómetros) en 24 horas, por lo que se consideró como el más rápido de su clase en el mundo. El capitán John Willis vendió el Cutty Sark a la empresa portuguesa Ferrerira, y en 1916 le quitaron los mástiles en Ciudad del Cabo y lo rebautizaron con el nombre de María do Ampro. En 1922, el buque fue comprado por el capitán Wilfred Dowman, que le devolvió su aspecto original y lo utilizó para la formación de marineros.
En 1954, fue trasladado a un dique seco del barrio londinense de Greenwich, en el sureste de la capital británica, desde donde se convirtió en una popular atracción turística. La fama del buque es tal que ha inspirado incluso una marca de whisky, cuyo fabricante patrocina la carrera de veleros que lleva su nombre, la Cutty Sark Tall Ships’ Race.
21/05/07
EL PAIS
