AGUAS BONAERENSES SA (ABSA) aseguró en las últimas horas que, luego de cuatro años de haber comenzado a operar, la planta depuradora de la tercera cuenca ha comenzado a funcionar de manera adecuada, alcanzado los valores de volcado considerados aceptables.
AGUAS BONAERENSES SA (ABSA) aseguró en las últimas horas que, luego de cuatro años de haber comenzado a operar, la planta depuradora de la tercera cuenca ha comenzado a funcionar de manera adecuada, alcanzado los valores de volcado considerados aceptables.El anuncio fue realizado por la empresa en coincidencia con la decisión del municipio de comenzar a publicar en su portal Gobierno Abierto los datos que toma, de manera periódica, en los líquidos que la prestataria provincial vuelca en la ría, y que hasta octubre fueron calificados de “alarmantes”.
En el afán de ejemplificar esa situación, la subsecretaría de Gestión Ambiental explicó que uno de los parámetros que determinan el grado de contaminación de los líquidos –las bacterias coliformes fecales– alcanzaron valores cercanos a los 3 millones cada 100 ml, cuando no debían superar los 2.000.
Los próximos controles que realizará el municipio darán cuenta de si el anuncio de ABSA es cierto y si finalmente el importante volumen de efluentes que vuelca cada hora en la ría reúne las condiciones adecuadas para no contaminar el lugar.
Es importante señalar la perjudicial actitud tomada por la prestataria del servicio de agua al asegurar, de manera sistemática y durante demasiado tiempo, que la planta depuradora funcionaba de manera adecuada, ensayando argumentos que nunca conformaron y que finalmente obligaron a sus autoridades a reconocer errores de diseño y recomponer su funcionamiento.
Tampoco desde la provincia, a través de los organismos responsables de realizar los controles respectivos, se fue tajante en cuanto a esa realidad, como tampoco en exigir a ABSA que asuma la situación y presente un plan de trabajo que apuntara a solucionar la cuestión en un determinado plazo.
No debe olvidarse tampoco que en este tiempo han existido pruebas contundentes de la afectación del volcado inadecuado de los líquidos de la tercera cuenca, con el definitivo cierre del ingreso de agua salada a la pileta del balneario Maldonado, lo cual llevó a la ejecución de obras para llenar el mismo con agua dulce a partir de una perforación.
Es de esperar que realmente las próximas mediciones –que el municipio aseguró hará accesibles a todos los vecinos– verifiquen una mejora y, de no ser así, no deban pasar otros cinco años para remediar una situación que afecta a todos.
10/12/12
LA NUEVA PROVINCIA
