Tenemos que convencer a otros países de que el número de buques atuneros debe ir disminuyendo.
Tenemos que convencer a otros países de que el número de buques atuneros debe ir disminuyendo.
El director general de Pesca de la Comisión Europea, César Debén, ha presidido esta semana en Bermeo el encuentro anual de la mesa sectorial del atún tropical. La cita, organizada por la Asociación Nacional de Armadores de Buques Atuneros Congeladores -Anabac- se ha desarrollado por primera vez en la villa marinera, que aglutina casi el 50% de la flota atunera congeladora de la UE. El responsable comunitario, natural de La Coruña, subraya que la pesca ilegal es «la mayor plaga que hay en el mar». En breve abandonará su cargo actual para ocuparse del área de Economía de la Pesca, Control, Inspección y Asuntos Jurídico en el Ejecutivo de Bruselas.
-¿Cuáles han sido los hitos más importantes desde que accedió al cargo en 2002?
– La reforma de la política de acuerdos de pesca de la UE con terceros países. Sin embargo, destacaría también el programa de reciente creación para controlar las capturas ilegales. Se podría resumir básicamente en dos medidas. Por un lado, se va a reforzar el control de los barcos que no estén registrados en ningún Estado y, por otro, se va aumentar la vigilancia para evitar el trasbordo de las capturas de un buque a otro en alta mar. Ésta es la mayor plaga que existe y que a partir del próximo mes estará más controlada.
– ¿Se contempla algún tipo de sanción para estas embarcaciones?
– Los barcos ilegales pasarán a engrosar unas ‘listas negras’ y no podrán entrar en puertos europeos ni para cargar combustible. Además, estos buques tampoco podrán ser adquiridos por armadores comunitarios. Asimismo, en el caso de que la embarcación pasase a manos de un empresario de fuera de la UE, el resto de navíos de esa compañía también quedarían incluidos en la lista negra.
– La flota congeladora europea cuenta en la actualidad con 58 atuneros; la mayoría, españoles. ¿Existen perspectivas de crecimiento en los próximos años?
-No; ya no se va a aumentar la flota de la UE. Sólo se construirán barcos nuevos para reemplazar a los que estén en mal estado para faenar. Sin embargo, para poder llevar esta política a buen puerto debemos convencer a nuestros competidores -los países asiáticos, Estados Unidos y América central- de que el número de buques debe ir disminuyendo.
-Entonces, será difícil superar las cerca de 400.000 toneladas capturadas por el sector en el último ejercicio.
-Será complicado. En algunos puntos, entre los que se encuentra el Pacífico Oeste, la situación es de sobrepesca, por lo que se tendrán que limitar las capturas de ciertas especies de túnidos. El objetivo internacional va encaminado a establecer una pesca responsable y controlada.
Nuevos acuerdos
– ¿Qué papel juega la presión de los ecologistas en este terreno?
– La Comisión Europea reconoce el trabajo de estos grupos. Sin embargo, hay que buscar un equilibrio entre lo que opina el sector pesquero, los ecologistas y los científicos.
– Estos últimos han pedido también que los buques apliquen una política de «congelar esfuerzos» en determinados caladeros.
– Sí, porque es fundamental no superar el rendimiento máximo sostenible.
– Las reclamaciones de nuevos acuerdos de pesca con terceros países son una constante. ¿Qué opina de las voces que dicen que la Comisión Europea ha tenido cierta desidia en este tema?
-Desde Europa se entienden las exigencias del sector, pero sería conveniente aclarar que en los últimos años se ha llevado a cabo la revisión de los anteriores acuerdos y será a partir de ahora cuando se empiecen a plasmar nuevos convenios. Los de Sierra Leona y Liberia pueden ser los primeros en llegar.
-La piratería en zonas como Somalia y el Índico también mantiene en vilo al sector ¿Cómo se podría solucionar este problema?
-El asunto es delicado, ya que cada estado es el que debería controlar este tipo de actos. Sin embargo, la situación interna de algunos países hace que no tenga arreglo.
30/09/07
EL CORREO DIGITAL
