La pesca frente a la grave situación internacional

El golpe de la crisis financiera.

El golpe de la crisis financiera.

El sector pesquero argentino no es ajeno al desplome del sistema financiero internacional. Así lo hacen notar los representantes de las principales cámaras empresarias. Creen que la retracción de la demanda y la desaparición del crédito deben enfrentarse con las medidas que ya reclaman desde hace tiempo.

El tembladeral financiero internacional que se inició con el desplome de las hipotecas “subprime” en los Estados Unidos y que contagió a todos los mercados inmersos en la globalización provocando el desplome de las bolsas y los commodities y la desaparición de crédito, ya golpea las puertas de la industria pesquera nacional.

Al finalizar la primera semana de septiembre el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) advertía que “la crisis financiera está generando y seguirá haciéndolo, interferencias del mismo tipo en las raíces económicas, políticas y de la vida diaria en el resto del mundo, en el caso particular de Argentina y específicamente de su industria pesquera a todo esto debemos agregar que Estados Unidos, Europa y Brasil son la base de nuestros mercados de exportación de productos pesqueros”.

“Una crisis financiera global sin precedentes, donde el pánico domina los mercados bursátiles y la desconfianza paraliza a los inversores, es el peor contexto para analizar qué puede ocurrir en el mercado de productos pesqueros, en especial en el del calamar”, señaló por su parte la Cámara de Armadores de Poteros Argentinos, aclarando que “un mundo desarrollado más pobre nunca puede ser una buena noticia”.

El consumo

“La caída del real de casi un 46% en Brasil, la reducción del crédito en Europa y Estados Unidos, la intranquilidad de los consumidores norteamericanos respecto de su futuro y de sus ahorros, la caída del euro, la intranquilidad de los consumidores europeos respecto de sus economías y del liderazgo de sus dirigentes políticos, unido también a una reducción del crédito ya que los bancos se pondrán mucho más exigentes en a quien prestar, si es que lo pueden hacer, provocarán una inevitable reducción de la actividad económica lo que deriva inexorablemente en reducción del consumo”, sentencia el informe de CEPA.

“Está claro que economías tan dependientes del crédito sufrirán, en muchos casos ya están sufriendo una severa contracción de su actividad”, agrega Fernando Georgiadis de CAPA, para señalar que “si bien la sienten primero los productores de bienes durables y semidurables –lo último que deja de hacer el ser humano es comer– todos los sectores sufrirán las consecuencias”.

La industria pesquera

El presidente de CAPA asegura “sin temor a equivocarme, que el mercado internacional de productos pesqueros ya está sintiendo las consecuencias” de la crisis internacional ya que “mercados menos demandantes y precios que se renegocian a la baja, aún de mercadería en el puerto de destino, es una realidad que ya nos acompaña”.

Por el lado de CAPeCA, su director Daniel Molina Carranza explicó que “la realidad es que el efecto que sufrimos en forma inmediata es netamente comercial, aquellos que tenían operaciones de exportación que no eran con su casa matriz, algunas se cayeron y otras se ponen peligrosas”.

“Cuando se reduce el consumo, ocurre que normalmente se comienza a reducir de lo suntuorio a lo necesario –amplía Oscar Fortunato de CEPA– en esta clasificación los productos pesqueros, sin ser suntuarios, se ubican más cerca de estos que de los necesarios, con lo cual la reducción de su consumo se ve inmediatamente instalada en cualquier situación de crisis”.

“Nada nos induce a pensar en una rápida recomposición de precios de las materias primas, menos el del calamar”, explica Georgiadis. “Está claro que deberemos competir con otras carnes que verán notablemente disminuido su costo de producción consecuencia, en gran medida, de la baja en el precio de los granos y sus derivados utilizados para la alimentación animal”, concluye.

Molina Carranza agrega que “con respecto al crédito, nunca lo tuvimos de modo que ahora no lo sentimos tanto” aunque considera “probable que algún grande tenga dificultades con renovar sus créditos de operación”.

La distribución

Oscar Fortunato considera importante destacar que “la industria pesquera y la distribución de los productos pesqueros para su venta, exige trabajar con un elevado nivel de stocks. Esto se debe a razones de, en nuestro caso, lejanía de la zona de abastecimiento respecto de los mercados de venta y además también a que muchas especies son zafrables y deben acumularse stocks en las épocas de producción o de zafra para su distribución y venta en todo el año”, ya que “al reducirse el crédito y aumentar el valor del poco crédito que queda hace muy onerosa esta operatoria y en algunos casos limita la posibilidad de venta o saca el producto del mercado por precio”.

“La caída del combustible no nos va a ayudar porque según las empresas de comercialización ya estábamos demasiado beneficiados” acota Daniel Molina Carranza.

Aclarando que específicamente al sector potero también lo afectará la casi segura mayor presencia de buques orientales pescando en milla 201 consecuencia del abaratamiento del precio internacional del petróleo, Georgiadis señala que “la rebaja del flete marítimo que se registra, y que seguramente se mantendrá en los meses venideros, en poco ayudará a nivelar el fiel de la balanza, menos aún lo hará, el previsible aumento del tipo de cambio nominal, ya que la pesca tiene sus costos más importantes dolarizados”.

La oportunidad

Tanto Fortunato como Georgiadis coinciden en la gravedad de la crisis internacional pero también en que la crisis del sector empezó bastante antes. “Para el sector pesquero es una continuidad de la que hace ya aproximadamente un año estamos anticipando en distintos documentos”, señala el primero. “Hace más de dos años que la actividad pesquera en su conjunto hizo pública la situación de crisis en que se encuentra”, asegura el segundo.

Otro punto en común de los representantes de los armadores es que esta crisis puede convertirse en una oportunidad. Y para ello reclaman medidas urgentes.

“Debería retomarse el diálogo que nos conduzca a la concreción de un convenio colectivo de trabajo integral para el personal embarcado que promueva la productividad y recoja la realidad de una actividad atada a los precios que impone el mercado internacional”, explica el titular de CAPA, con relación al sector gremial.

“La drástica modificación del escenario mundial aconseja que las autoridades nacionales adopten una firme y decidida política de aliento al sector productivo exportador”, señala Georgiadis que junto a Fortunato enumeran un listado de medidas entre las que se destacan la reducción de aranceles de equipos y productos de importación para el sector pesquero, el mejoramiento efectivo del tipo de cambio para las exportaciones pesqueras vía reducción de aranceles de exportación y reintegros de impuestos para todos los productos pesqueros en función de la carga particular de cada uno, la reducción al mínimo los tiempos de devolución de la tasa al consumo de gasoil y la devolución inmediata del IVA de las exportaciones pesqueras.

CAPIP ADMITE QUE LOS MERCADOS SE PUEDEN RETRAER
También preocupación en la Patagonia

(Puerto Madryn) El presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras, Damián Santos, evaluó que el actual contexto internacional puede agravar la crisis que afronta la industria pesquera argentina, teniendo en cuenta que un proceso de recesión en los países compradores de materia prima deprimiría aún más los precios, aunque advirtió que actualmente son los problemas internos los que más afectan a la pesca.

“La situación internacional nos preocupa muchísimo. Sobre llovido, mojado. Porque al alza de los costos, una política impositiva que nos agobia, a los problemas del caladero, ahora le sumamos la crisis de la economía mundial que nos coloca en una posición de mucha fragilidad”, razonó el titular de la CAPIP.

No obstante, Santos consideró que la situación actual del sector obedece principalmente a factores internos. “Seguimos sin tener respuestas a ninguno de los planteos que hemos venido haciendo: los derechos de exportación siguen vigentes en niveles inconcebibles, los reintegros se hicieron a medias, y los reembolsos por puertos patagónicos nunca volvieron”, detalló al tiempo de afirmar que todas las gestiones, reuniones y anuncios han quedado sólo en eso, sin ningún efecto práctico.

“Al final fueron sólo anuncios, veo que al sector pesquero nos tienen olvidados, porque observamos que para otros sectores aparecen soluciones, pero para la pesca no. La primera reunión donde planteamos la gravedad de la situación se hizo hace un año, lamentablemente acertamos cuando dijimos que si no se tomaban medidas la crisis se iba a agravar”, explicó.

El presidente de la cámara empresaria sostuvo que “los derechos de exportación no tienen razón de ser, porque fueron creados para incrementar la caja nacional tras la crisis de 2001, y ahora hemos superado largamente los costos en dólares después de la devaluación. Los reintegros a las exportaciones a la mayoría de las empresas de la Patagonia no nos han servido, salvo excepciones”. Vale recordar que en julio de este año anunciaron su restitución, pero se dejó afuera a los productos procesados a bordo, luego se dijo que dictarían una medida correctiva, la cual nunca fue adoptada.

“Sobre los reembolsos por puertos patagónicos se dijo mucho pero no se hizo nada”, sintetizó Santos al enunciar otro de los temas sobre los que se han realizado gestiones a nivel nacional y no se lograron resultados.

Asimismo, aclaró que estos beneficios reclamados “apenas servirían para equilibrar los mayores costos que hemos tenido a lo largo de estos años, ni siquiera hablamos que serían para aumentar la rentabilidad de las empresas”. Recordó también que hace un año, el subsecretario de Pesca de la Nación elaboró un informe donde analizaba la situación y preveía, de no tomarse medidas, el cierre de empresas y el despido masivo de personal. “Lo que anticipó (Gerardo) Nieto se cumplió, y no se tomaron las decisiones políticas que se debían tomar”, afirmó.

Volviendo al análisis de la crisis internacional de los mercados financieros, el presidente de la CAPIP indicó que “uno de los grandes efectos será la falta de crédito, pero acá a eso ya estamos acostumbrados. Aunque si podemos tener problemas con los adelantos de pagos que nos suelen hacer desde las casas matrices adonde vendemos la materia prima, esos adelantos saben ser nuestras formas de financiamiento, y eso se va a reducir”.

20/10/08
PESCA & PUERTOS

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