La pesca, ensombrecida por la coyuntura

El sector parece no encontrar como superar la crisis.

El sector parece no encontrar como superar la crisis.

La situación de las empresas pesqueras locales y regionales parece haber entrado en abrupta picada los últimos meses. Después de quedar casi un millar de empleados en la calle, el Gobierno logró frenar los despidos dominó a través de un acuerdo que no se sabe bien quien ni como lo cumplirán.  Frente a la situación de conflictos conocidos como el de Poseidón, Neptuno o Barillari, se suman los numerosos procedimientos de crisis anunciados y situaciones que irían agudizándose.

Según trasciende en el efervescente escenario extractivo, Harengus ya estaría prácticamente en cesación de pagos, Pescapuerta estaría evaluando su retiro del país,  Alpesca no se vendió, no posee novedades del Grupo Irvin & Jonson y solo está produciendo bloques de congelado. Entre otras cosas sobre el 22 de diciembre se cerraría la planta “por vacaciones” por una tres semanas, lo que refleja la inactividad que alcanza a los más de mil operarios que concentra. Para colmo los datos de alarma no faltan en el sensibilizado sector. Entre otras cosas dicen que Arbumasa, uno de los amos del mercado langostinero estaría pidiendo permiso para exportar sus barcos al exterior y Conarpesa ya habría completado gran parte de un presunto “vaciamiento”. Esto deja pensando a más de uno: “si los dueños del negocio se retiran, que queda para nosotros”, especulaba un antiguo gerente pesquero casi entrenado para leer la borra del café.
Por otro lado, los gremios no aflojan su presión sobre las firmas, aumentaron las tarifas portuarias y los mercados se retrotrajeron producto de la crisis internacional y la contracción del consumo en el primer mundo.
 
¿Y el pescado?

Respecto a la situación de los recursos según el acta 42 del CFP donde se analiza la situación del stock sur de merluza, no serán necesarios nuevos recortes en los cupos por buque. Se confirmaron 207 mil toneladas, y se pueden cumplir, al menos en lo que se declara, ya que al 13 de noviembre se llevaban contabilizadas 180 mil. Sin embargo, se abren interrogantes sobre el futuro.

Los datos son preocupantes, pero no son tan catastróficos, ya que no sería legítimo hablar de la pérdida de un 80 por ciento de la biomasa en relación a este stock, y la información debería referirse a la biomasa óptima o crítica (según el modelo que se aplique).

Posiblemente se esté alrededor de un 30 por ciento debajo del óptimo, pero los reclutamientos relativamente bajos de los últimos tres años permiten augurar una reducción aún mayor de la biomasa reproductiva para este y los próximos tres años si no se mantiene bajo el esfuerzo de pesca, y de ahí la necesidad de cuidar la fracción de animales maduros y de lograr que la mayor cantidad posible de juveniles sobrevivan hasta la etapa reproductiva.
Ello obligará a ser extremadamente precavidos en 2009.

Por su parte, el relevamiento de langostino más reciente, resultó negativo en lo que a presencia de ejemplares de la especie se refiere.
 
Caída en las ventas
 
Ya en el primer semestre exportador, el Storni tuvo un saldo negativo respecto del mismo período del año anterior en cuanto a pescado.

De acuerdo a las cifras oficiales la caída fue superior a las 5000 toneladas, dato que no resulta sorpresivo, en función de las dificultades que atraviesa la producción pesquera este año. Este fenómeno se agudizó en la segunda mitad del año aunque aun no se conocen cifras oficiales y el panorama para el año entrante aparece realmente como desalentador.
 
El escenario en Mar del Plata
 
Esta semana los más optimistas esperan que comiencen las negociaciones para superar el conflicto en el puerto de Mar del Plata. Allí aún rige por diez días hábiles la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo que ahora abarca a todos los gremios relacionados con la actividad portuaria.

Como hace tres años cuando un prolongado conflicto de la pesca amenazaba la tranquilidad laboral de Mar del Plata en las vísperas de la Cumbre de las Américas, de nuevo a través del Ministerio de Trabajo, la Nación procurará desarticular el virtual parate de las actividades en la estación marítima marplatense disparado por una medida de fuerza del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) que conduce Omar Suárez.

El conflicto actual afecta severamente actividades de descarga de contenedores y por extensión pone en peligro fuentes de trabajo en el puerto y la pesca. De hecho, ya se denunciaron despidos y la semana pasada  se produjo un incidente de consideración contra un camión de una firma pesquera marplatense.
Lo más preocupante es que desde el SOMU "nacionalizaron" la protesta, extendiéndola a todos los puertos del país.

Cabe recordar que el conflicto se inició a mediados de septiembre, cuando el SOMU, en reclamo por el establecimiento de un convenio colectivo de trabajo, decidió negar el servicio de traslado de contenedores en el puerto marplatense, lo que afectó seriamente la comercialización de pescado.

Desde CEPA, Oscar Fortunato dijo que “el 90% o más de la facturación de las empresas pesqueras es por exportación. Si no exportamos no tenemos ingreso de fondos y no podemos cumplir con nuestro compromiso de gastos de inversión y de personal”. Y agregó que “esto genera un problema en la cadena de pagos que para Mar del Plata es hoy aproximadamente del 40 por ciento del producto bruto de la ciudad”.

En fin, todo indica que el fin de año no será nada estable para empresarios, trabajadores y quienes están directa o indirectamente vinculados a este sector.

24/11/08
DIARIO DE MADRYN

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